18/10/12

El terrorismo anticristiano que Occidente oculta

De forma suicida, en Occidente se tiende a ocultar y silenciar todas las noticias sobre los asesinatos de cristianos en el mundo. Casi 105.000 cristianos son asesinados, mutilados y represaliados de forma mortal cada año. En la mayoría de los medios occidentales, el silencio. Una auténtica conspiración del silencio por parte de las grandes agencias de información, especialmente las americanas, europeas y las del mal llamado mundo árabe.

La imagen habla por si sola. Matanza tras matanza, el terrorismo islámico parece no tener freno. Por si un acaso, todos guardan silencio, e incluso redes sociales como Facebook-España censura esta imagen, y otras de atentados anticristianos, y se dispone a mirar hacia otro lado.

La indiferencia internacional ha quedado bien manifiesta en la ocultación por parte de las agencias informativas de la tremenda matanza producida en Nigeria, donde los cristianos fueron quemados vivos. Un holocausto monstruoso que ya dura 10 años en Nigeria, ante el cual guardan escrupuloso silencio, incluso, los organismos defensores de los derechos humanos. No acusaron recibo, ni se enteraron de las matanzas del 1 de mayo, del 7 de agosto o del 8 de octubre de 2012.

El Padre Juan Carlos Martos, del Secretariado de las Misiones Claretianas, denuncia estos hechos. Ha publicado ese impresionante documento gráfico en Facebook, uno más de los miles de episodios abyectos que, año tras año, ejecuta el terrorismo islámico, una forma modernizada de los campos de exterminio nazis y soviéticos.

La publicación de este documento gráfico ha sido recriminado por parte de Facebook, que ha clasificado como material pornográfico, violento e inapropiado, de acuerdo con su política de seguridad. El castigo impuesto por Facebook-España ha sido la prohibición de subir durante una semana cualquier tipo de fotografía. Además, amenaza con “actuaciones drásticas” si el padre Martos prosigue en su intento de denunciar documentalmente la terrorífica conculcación de los derechos humanos en Nigeria.

Facebook, una red social nacida en EEUU, un país que ha sufrido el atentado del 11-S, y que su filial en España, un país que ha sufrido la brutal masacre del terrorismo islámico del 11-M, parece ser que su política es hincarse de rodillas ante la furia, el odio enloquecido y las salvajadas terroristas del fundamentalismo islámico. Un insulto a las victimas cristianas del terrorismo islámico.

En Nigeria, la navidad se ha convertido en un motivo más para el ataque contra las iglesias cristianas por parte del grupo islamista Boko Haram

Amenazas y coacciones que se dirigen contra los artículos 16 y 20 de la Constitución Española, que garantizan la libertad de culto, expresión y pensamiento. Amenazas y coacciones para amordazar la libertad de expresión de las victimas cristianas y para que silencien la crudeza de la bestialidad a la que están sometidos en muchos países.

Por definición, y en principio, toda red social suele ser un servicio a la sociedad, ejercido como derecho y deber ciudadano, un campo de denuncia pública de los atentados contra los derechos fundamentales de las personas. Está visto, que, cuando los petrodólares y su terrorismo andan por medio, el pánico alcanza a las vanguardias del progreso.

Organismos internacionales, cada día que pasa más patéticos, gobiernos de las superpotencias, geoestrategas regionales, medios de comunicación y un largo etcétera muestran un silencio cómplice, y torpedean cualquier investigación contra esas matanzas. Han tomado partido por los verdugos. Un mundo acobardado ante el terrorismo islamista, que culmina en la patética Alianza de civilizaciones que, entre otras cosas, faculta a Turquía para que facilite la masacre contra el pueblo de Siria, por medio del apoyo logístico y material al mal llamado Ejército Libre Sirio.

No caben Alianzas de civilizaciones mientras un cierto tipo de Islam no cambie, y vuelva al camino donde se cruzan los deseos de reconciliación y de verdad. En África, especialmente, debería estar por la reflexión y la superación de la violencia.

Algunos musulmanes en España se muestran avergonzados por esas matanzas y aluden a que el Islam como tal no está implicado, y desvían el tema hacia el enfrentamiento entre grupos tribales, o cuestiones políticas de poder en lugares donde no existe un Estado real con fuerza suficiente para garantizar el orden. Me aseguran que el Islam en sí mismo es pacífico, que el buen musulmán en Nigeria, y en el resto del mundo, busca la concordia con los cristianos. Y yo creo sus palabras. Pero, desde Arabia Saudita a los responsables de las mezquitas de España, no suelen prodigarse las protestas ni las declaraciones de denuncia de estos hechos.

La fe cristiana en África es objeto de persecución permanente por el radicalismo islamista

Los mártires cristianos, nigerianos y del resto del mundo, merecen un mayor respeto por parte de los organismos internacionales, de los gobiernos y de las sociedades de todo el mundo. Ese, y no otro, es el camino de la Paz.

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15/10/12

¡Cataluña somos todos!

La plataforma cívica De España y Catalanes organizó el 12 de octubre, día de la Hispanidad, una concentración en la Plaza de Cataluña de Barcelona. Una tierra a la que ya los romanos definían como Hispania, hasta hacer de Tarraco la capital de la Hispania citerior. Tarraco Scipionum Opus se puede leer en la Vía Augusta de Tarragona.

Un acto de reafirmación de la Cataluña catalana y española que es capaz de dialogar, de convivir y de ser solidaria y que, por tanto, se contrapone al fundamentalismo separatista basado en el delirio de la exclusión, de la división de la sociedad entre buenos (ellos) y malos (los demás), de la ilegalidad e incumplimiento sistemático de las leyes y de las sentencias judiciales, del adoctrinamiento en su Formación del Espíritu Nacionalista (FEN) y de la violencia contra las personas, sin importar el límite de edad, de la violencia contra las sedes de partidos políticos y entidades, de la violencia contra los medios de comunicación no subvencionados ni adscritos al pensamiento único dictado por las instituciones del poder.

En Barcelona, miles de catalanes se manifestaron en la Plaza de Cataluña a favor de la convivencia con sus banderas catalanas y de España.

Un acto, en fin, que ha estado organizado sin los recursos que, tan fácilmente, otorgan a otros la Generalidad, Consejos Comarcales o Ayuntamientos. Una concentración cívica y festiva contra la imposición del pensamiento único nacionalista y de sus instrumentos de coacción y coerción social, que se ejercen implacables sobre amplios sectores de una sociedad plural como es la catalana. Un acto para el que los organizadores sólo pedían que se llevaran banderas oficiales de España, de Cataluña y de Europa. Ni símbolos, ni pancartas partidistas, ni mensaje negativos. Símbolos y gestos que unan. Todo en positivo.

Manifiesto del Día de la Hispanidad

En el acto de la Plaza de Cataluña en el Día de la Hispanidad se procedió a la lectura en catalán, español e inglés, del manifiesto ¡Cataluña somos todos!, que reproducimos a continuación:

”Ante la situación política que estamos viviendo en Cataluña y la grave crisis económica que estamos sufriendo, un conjunto de entidades y asociaciones y numerosos catalanes queremos alzar nuestra voz para expresar sencillamente que somos y nos sentimos catalanes y españoles. Lo decimos con orgullo, sin miedo y con naturalidad.

Hoy nos hemos reunido para ejercer nuestra responsabilidad como catalanes y españoles. Todos nosotros surgimos de la Cataluña silenciosa, la Cataluña que hasta ahora no se ha expresado ni manifestado en la calle, para decir que queremos seguir siendo españoles.

No queremos que nuestro silencio se interprete erróneamente o interesadamente. Nuestro silencio no quiere decir que compartimos una Cataluña separada del resto de España.

¡Cataluña somos todos! No queremos que por nuestro silencio algunos pretendan erigirse en los representantes de todos los catalanes defendiendo que Cataluña se separe del resto de España, obviando nuestras voluntades y excluyendo una amplísima parte de catalanes que no se sienten representados con esta idea.

Nuestro proyecto compartido es en positivo e integrador. Nuestro sentimiento por nuestra tierra no es excluyente. Este no es un sentimiento contra nadie. No queremos enfrentamientos entre hermanos.

¡Nuestro mensaje es un SÍ! Un SÍ a Cataluña y un SÍ al resto de España. Las exclusiones y el mensaje del NO los dejamos para otros.

Manifestamos con total normalidad los valores en que se fundamenta nuestra democracia: en la libertad y la lealtad, en el autogobierno y la corresponsabilidad, en el respeto y la pluralidad.

Hoy, en las calles de Barcelona, queremos reafirmar y reivindicar nuestra plena catalanidad y españolidad. Son dos realidades que se complementan y que se convierten en un proyecto común.

Queremos decir con la voz bien clara que nadie tiene derecho a pedirnos que optemos por nuestra condición de catalán o por nuestra condición de español. Y tampoco a poner en duda ninguna de las dos realidades. No queremos perder ninguno de estos dos sentimientos que se enriquecen mutuamente.

No queremos renunciar a nuestras raíces, a nuestra historia, a nuestra familia, en definitiva, a nuestra realidad, a nuestra vida. No queremos que se nos imponga una realidad ajena. No queremos que se nos impongan fronteras artificiales.

Somos muy conscientes de las dificultades que estamos viviendo. No somos ajenos a la grave crisis económica que estamos sufriendo y que afecta crudamente nuestros hijos, nietos, padres, amigos…

Pero creemos sinceramente que la solución a esta grave situación no es que Cataluña se separe del resto de España; la solución no es que España se rompa.

Los catalanes coincidimos con la necesidad de que se mejore la financiación de Cataluña cuando la situación económica lo permita. Pero nuestro ordenamiento jurídico nos facilita los instrumentos necesarios para alcanzar este objetivo. Con las leyes actuales, podemos mejorar la financiación de los catalanes. Es un objetivo al que no renunciamos y que reclamaremos progresivamente en función de la recuperación de la situación económica.

Tenemos derecho a saber la verdad. Tenemos derecho a conocer qué consecuencias se derivarían de la separación de Cataluña del resto de España. No aceptamos que se nos quiera imponer una visión idílica de esta separación, y más cuando esta se promueve desde determinados poderes públicos. Esto no es dar miedo, es derecho a saber la verdad.

Apelamos a las fuerzas políticas, organizaciones empresariales y sindicales, a los medios de comunicación y a todos los catalanes que en su actuación contribuyan al progreso y bienestar de Cataluña y del conjunto de España desde el diálogo, la convivencia y la solidaridad.

Sabemos que hay miles y miles de catalanes que comparten estas ideas. Que, como nosotros hasta el día de hoy, están callados y no han levantado la voz.

Hoy, una pequeña representación de todos ellos, hemos alzado la voz para expresar sencillamente y con orgullo que somos y nos sentimos catalanes y españoles.

Nos hemos reunido para sumar esfuerzos, compartir voluntades y manifestar, de forma pacífica y cívica, todo en lo que creemos. Como demócratas profundamente convencidos ejercemos nuestra ciudadanía.

Nadie tiene derecho a dudar de nuestra convicción democrática. Aquellos que la ponen en duda con una clara voluntad de desacreditarnos expresan una actitud totalitaria y fascista.

Su mensaje es claro: o piensas lo que yo quiero o no eres democrático. Rechazamos estos planteamientos.

¡Somos muchos catalanes los que compartimos estas ideas! ¡Somos muchos catalanes los que estamos orgullosos de estos sentimientos!

Pero debemos ser muy conscientes de que si callamos, este silencio se utilizará para legitimar que Cataluña se separe del resto de España.

Puede parecer lejano. Puede parecer irreal. Pero aquellos que impulsan la separación de Cataluña del resto de España cuentan con nuestro silencio y nuestra inactividad para legitimar su proyecto.

Hoy nos dirigimos a los miles y miles de catalanes que compartimos estas ideas y sentimientos porque rompemos nuestro silencio y dejamos atrás aquella Cataluña silenciosa. Es la única manera en que podremos detener esta aventura separatista.

Que cada uno utilice la expresión que libremente desee. Pero no nos quedamos callados y alzamos la voz. Alzamos la voz, de forma clara y nítida, para decir con orgullo: somos y nos sentimos catalanes y españoles.”

Un acto que no han podido silenciar

Sin duda que lo han intentado, pero, al final, se ha podido celebrar. A la concentración acudieron representantes de diversas formaciones políticas democráticas.

Un grupo de totalitarios agrede en la Plaza Universidad a un padre que, acompañado de sus hijos, se dirigía al acto de la Plaza Cataluña con una bandera española

En un intento de boicot a la concentración del Movimiento Cívico De España y Catalanes, un grupo de intolerantes, casi un centenar de totalitarios con banderas independentistas, hicieron presencia en la Plaza Universidad de Barcelona. Dentro del grupo agresor, los típicos individuos con las cabezas tapadas para evitar ser reconocidos. Los agresores profirieron todo tipo de abucheos, insultos e intentaron diversos zarandeos contras las personas que se dirigían a la concentración en favor de la unidad de España. En esta plaza, las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a detener a uno de los manifestantes cuando éste agredió a un hombre que, bandera de España en mano, se dirigía con su familia hacia la manifestación antisecesionista. El despliegue policial impidió que las agresiones fueran a más y alcanzaran el objetivo que los totalitarios habían diseñado para la jornada a través de las redes sociales y de los carteles emplazados por la ciudad.

¡Qué gran hazaña, la de estos malandrines! Una agresión sobre un padre de familia que pasaba tranquilamente con sus tres hijos, entre ellos una niña de 8 años tuvo que ser protegida por las asistencias médicas situadas en la Plaza Universidad. Una decena de independentistas que se lanzan sobre esta familia y uno de ellos se cree con el derecho de arrebatarle la bandera al padre de familia, cosa que intentarán varias veces. ¿A quién se le ocurre autorizar la presencia de los intolerantes a escasos cien metros de la concentración por la unidad de España?

La pretensión del nacionalismo catalán de imponer una Cataluña monolítica en todos los ámbitos de la vida ha generado un auténtico problema de convivencia. Aunque el nacionalismo catalán controle férreamente a la mayoría de los medios de comunicación que se editan y que transmiten en Cataluña, no pueden hacer lo mismo con el resto de medios, y la prensa internacional se ha hecho eco de la concentración a favor de la unidad de España. Europa mira con preocupación la situación.

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14/10/12

La corrupción, el sempiterno problema de Cataluña

De no ser por algunos medios de comunicación, poca gente se enteraría en Cataluña de los miles de casos de corrupción generados por los atropellos mafiosos en la esfera privada, o por una gestión pública al margen de la legalidad, o que bordea ésta, cuando menos, con actuaciones inmorales. Son casos específicos; pero, en cada uno de ellos quedan implicadas decenas de personas. Personas que se parapetan tras las siglas de partidos políticos que han controlado la Generalidad en sus diferentes etapas. Personas que se esconden tras los nombres de fundaciones, de asociaciones, de instituciones y de entidades de todo tipo. Una telaraña que abarca presuntos delitos de malversación de caudales públicos, fraude, tráfico de influencias, prevaricación y falsedad documental. Una telaraña que envuelve a sagas familiares del nacionalismo catalán y que utiliza a determinados sectores de la administración de Justicia.

El caso Pretoria es un buen ejemplo de la corrupción transversal en Cataluña. Detenciones de Alavedra, de Prenafeta, del alcalde de Santa Coloma de Gramenet. Registros judiciales de domicilio y Ayuntamientos, como el de Llavanares (Barcelona), etc.

En el informativo Manostijeras y Apandadores, lo hemos repetido hasta la saciedad: el problema de Cataluña es la corrupción transversal, orquestada desde los clanes nacionalistas que avasallan y se imponen sobre el común de las personas residentes en ella, a través de los militantes y de los parientes de dichos grupos. Cual tormenta de verano irrumpen los casos y, a las pocas horas, éstos se disipan entre los silencios cómplices de imputados, testigos y de quienes debieran ejercer la oposición a tales desmanes. Investigaciones, diligencias, declaraciones, exigencias de explicaciones inmediatas, querellas con el trasfondo de comisiones, de ilegales adjudicaciones de obras, de tramas de financiación ilegal. Miles y miles de folios, de informes de la Sindicatura de Cuentas de Cataluña que describe la práctica habitual del fraccionamiento de los contratos para poder adjudicarlos a dedo. Con ese largo sueño de los Sumarios en los juzgados, la imagen de la Política y de la Justicia se deteriora quam maximis itineribus.

La corrupción preocupa, especialmente, a los miles de afectados que, por activa o por pasiva, sufren, directa o indirectamente, el acoso y la represión como efectos inmediatos. Pensemos que si los corruptos ganan es porque miles de ciudadanos pierden, ya sea por engaños o por estafas, ya sea porque meten la mano hasta el fondo de la Caja del Erario Público y se lo llevan calentito para blanquearlo, para ingresarlo en sus cuentas, para derivarlo hacia Liechtenstein, Suiza o cualquier otro paraíso fiscal.

Una inmensa corrupción que es presentada en Cataluña como de baja intensidad, gracias a la colaboración de unos medios de comunicación ampliamente subvencionados con dinero público. Una inmensa corrupción que implica a la emblemática Cataluña de las 300 familias discretas que mueven los hilos de la política y de la economía catalana. Buenas dosis de delirios de grandeza, cuatro tópicos simples y muchos jijis jajajas, permiten a los clanes crear ese mundo virtual que abduce y sublima a los pardillos que encuentra a su paso. Pero, lejos de esa virtualidad, estos clanes familiares son camaleónicos y arribistas, y se parapetan tras sus testaferros para, llegado el caso, que sean éstos quienes pasen una temporada en la cárcel.

Desde que, en 1959, el BOE publicara una relación de personas que evadían divisas al extranjero, -entre ellos Florenci Pujol, padre de Jordi Pujol, y su principal socio en la Banca Dorca-, la cosa ha continuado in crescendo hasta el momento actual, en que no hay día sin que surja un nuevo episodio de corrupción. Por ello, quienes verdaderamente roban han de desviar la atención de la forma que sea, incluso conjurando palabras como Independencia, para que la tribu la pronuncie como si de una pócima mágica se tratara.

Sin ánimo de extenderme, he aquí algunas bitácoras que se hacen eco de la corrupción imperante en los dominios de los Caciques de Cataluña (CdC).
• Barcelona 30 años de corrupción
• Corrupciones varias
• El blog de Carlos Valle
• La Gran Corrupción
• Plataforma contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública
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2/10/12

“Cristiada”, la historia que aún tratan de silenciar

Cristiada es un film que narra el intento del gobierno mexicano de Plutarco Elias Calles de suprimir la libertad de culto, una política que provocó el estallido de la Guerra Cristera (1926-1929). En 1927 llegaron a reglamentar el art. 130 de dicha Constitución, que facultaba a imponer cuotas y requisitos especiales a los ministros de culto. La resistencia a la aplicación de la legislación y de políticas públicas anticlericales tuvo su reflejo en la actuación de las milicias de laicos y religiosos católicos que combatieron la restricción de la autonomía de la Iglesia católica. Los cristeros eran gente ordinaria de todo México que eligieron defender su libertad, que tuvieron que decidir si estaban dispuestos a defenderla con su vida y su epopeya es descrita en el lenguaje cinematográfico de una forma épica. Una historia que siempre han tratado de ocultar, a pesar de las 250.000 personas que murieron en el conflicto.

Presentación de la película Cristiada del director Dean Wright, que comenzaría a rodarse en Durango (México). Wright es el director de Las Crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario

A pesar del elenco de actores, los distribuidores nacionales no tienen verdadero interés en proyectarla en las pantallas de nuestras salas de cine. Alegan que, en unos momentos de crisis, la distribuidora mejicana solicita unos derechos demasiado elevados y temen que no sea rentable y que no interese a los españoles. La Mostra de Cine Espiritual de Barcelona ha mostrado interés en proyectarla en su certamen. Pocas veces se han puesto tantos obstáculos para la proyección de una película en nuestras salas de cine. Sin embargo, la próxima Navidad podría ser una fecha adecuada para su estreno comercial.

En un México convulso

En febrero de 1913, la caída del presidente demócrata Francisco Madero avivó el sectarismo de la revolución, y la facción triunfante guiada por su odio a la fe, orientó su acción contra la Iglesia Católica. Los vencedores eran hombres blancos del norte de México, próximos a la frontera norteamericana e imbuidos de los valores del capitalismo anglosajón y del protestantismo, y muy especialmente por la Masonería. En 1929, el presidente Emilio Portes Gil, Gran Maestre Masón, declaraba que: "En México, el Estado y la masonería son una misma cosa".

En 1917, la Constitución mejicana negaba personalidad jurídica a la Iglesia, las sometía al estricto control del Estado, prohibía la participación política del clero, negaba derechos básicos a los ministros del culto y se les obligaba a que fueran personas casadas, impedía el culto público fuera de los templos y de las dependencias eclesiásticas y prohibía la existencia de comunidades religiosas. El Estado se arrogaba el derecho de decidir el número de iglesias y de sacerdotes que habría. El despotismo de la Revolución desconocía el viejo México mestizo, indio, católico en el decir de Jean Meyer.

Con el visto bueno del gobierno mejicano y el favor de la prensa oficial el país se empezó a llenar de pastores protestantes norteamericanos. En cambio, en referencia a la Iglesia Católica, el presidente Calles declaraba que “Todo obispo, sacerdote y ministro extranjero será deportado inmediatamente. Se dictarán cinco años de prisión a cualquier sacerdote que critique al Gobierno y queda estrictamente prohibido utilizar vestimenta religiosa en público”. En 1925, para romper con el Vaticano, el gobierno ideó una Iglesia Católica Mexicana, dotándola de edificios, recursos y medios. Pero, los católicos en comunión con el Vaticano reunieron dos millones de firmas para proponer la reforma constitucional. Una petición que fue rechazada y que impulsó el llamamiento de los católicos a no pagar impuestos, a minimizar el consumo de los productos comercializados por el gobierno, a no comprar billetes de la Lotería Nacional, ni a utilizar vehículos para evitar la compra de gasolina. Esta acción causó severos daños a la economía nacional, y la feroz represión gubernamental radicalizó la postura de grupos católicos mejicanos, especialmente en los estados de Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Nayarit, Colima, Michoacán y parte de Zacatecas, en la Ciudad de México, y en la península de Yucatán. Este movimiento reivindicaba los derechos de libertad de culto en México y sus proclamas de ¡Viva Cristo Rey! y ¡Viva Santa María de Guadalupe! les granjearon un creciente apoyo social.

Si bien los católicos estaban separados de la política oficial mejicana, por su carácter dinámico y emprendedor, representaban un peligro para unos gobiernos que se apropiaban de su maíz, de las pasturas y de los animales. Contra la acción de los gobernantes corruptos se empezó a conformar una unión popular de resistencia, puesto que el México tradicional empezó a considerar que el gobierno quería hacerles vivir como animales, sin religión y sin Dios.

Los Cristeros: alzarse para no ser exterminados

Ante los gravísimos efectos de la gestión revolucionaria, el gobierno incrementó la represión. En enero de 1926, los sectores perseguidos empezaron el acopio de armas y surgieron las primeras guerrillas compuestas por campesinos. En su intento de desprestigiar a estos grupos, los agentes del gobierno federal optaron por llamarlos cristeros, al tiempo que recrudecían la represión ante la capacidad de estos grupos católicos para articular el descontento local.

En Valparaíso, en la noche del 14 de agosto de 1926, el general Pedro Quintanar apoyó el levantamiento que preparaba el grupo de Aurelio Acevedo. La presencia del general obligó al gobierno mejicano a actuar rápidamente. El 29 de agosto, el general Quintanar entraba en combate en Huejuquilla el Alto (Jalisco), venciendo al grito de ¡Viva Cristo Rey!A este alzamiento le sucedieron los de Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Guanajuato y Michoacán y la casi totalidad del centro del país. Más de 12.000 combatientes se alzaron y pronto alcanzarían la cifra de 20.000 efectivos, sin practicar leva alguna; es decir, sin obligar a las personas a sumarse a su ejército. Como ejército irregular sus combatientes no esperaban recibir pago, ni contaban con intendencia de aprovisionamiento, reclutamiento, entrenamiento, atención a los heridos o cuidado de sus familias al uso de los ejércitos gubernamentales. Por primera vez, el que, durante la Revolución Mejicana, fuera activísimo mercado estadounidense de armas, estuvo cerrado para el movimiento cristero, que, a pesar de no poder adquirir armas o municiones, combatía con armamento anticuado, excedentes de la Revolución de 1910-1917, y operaba con muy escasa munición. En total, cincuenta mil personas se involucraron directamente o auxiliaron indirectamente al ejército cristero.

Miles de católicos fueron ejecutados por las autoridades federales de los Estados Unidos de México

La represión inicial contra los cristeros fue feroz. Los cristeros eran colgados en el “Árbol de la Muerte”, asesinados en el Zócalo de México y más de 600 sacerdotes fueron colgados en los postes telefónicos. El gobierno mandó quemar todos los documentos de la Iglesia, incluidas la Fe de bautizo de todas las personas.

Los propios avatares de la Revolución, con golpes y contragolpes militares, condujo al asesinato de presidentes y de candidatos a la presidencia. En un famoso corrido de la Revolución se cantaba aquello de “Nos haremos los compadres, ¡Viva la Revolución!”. El compadreo y el “yo te quito, yo me pongo” quedaron unidos, indefectiblemente, a esta época revolucionaria.

El levantamiento cristero contó con varios handicaps. México acababa de superar un costoso conflicto armado de siete años de duración que había ensangrentado el país. Salvo excepciones, los obispos mejicanos se distanciaron del movimiento armado, desconocieron a la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, que con una dirección marcadamente urbana mantenía un conflicto fundamentalmente rural. Con la mediación del gobierno de EEUU, los obispos trataron de negociar la paz con el gobierno de Plutarco Elias calles. Al llegar Emilio Portes Gil a la presidencia se establecieron nuevas negociaciones, con el embajador estadounidense, Dwigth Morrow, como mediador. La Santa Sede designó al jesuita Pascual Díaz Barreto, obispo de Tabasco, como intermediario oficial y secretario del Comité Episcopal.

El 21 de junio de 1929 se acordaría una amnistía general para los insurrectos que quisieran rendirse. Menos de 14.000 combatientes del ejército cristero depusieron las armas. El acuerdo sobre la cuestión religiosa preveía la devolución de las casas curales y episcopales, así como evitar confrontaciones en lo sucesivo. Una mayoría de obispos, liderados por los de Ciudad de México y de Tabasco, se mostraron favorables al acuerdo. El Obispo de Tacámbaro, en Michoacán, lideró la oposición al Acuerdo. Los seglares católicos verían como los obispos mejicanos opuestos a la Liga centralizarían y controlarían sus actividades a través de la Acción Católica Mejicana.

De esta guerra cabrían destacar las batallas de Tepatitlán, El Fresnal, Asalto de Manzanillo, Piedra Imán, Caucentla, Los Rubios, Tenaxcamilpa, Nogueras, Borbollón, Mezquitic, San Julián, Sahuayo, Jiquilpan y Cotija.

Entre los cánticos cristeros que se hicieron más populares, destacaremos dos: “Reine Jesús por siempre, reine su corazón. Que es nuestra patria, es nuestro suelo, que es de María la Nación... y ¡Qué viva mi Cristo, qué viva mi Rey! ¡Qué impere doquiera triunfante su ley! ¡Qué impere doquiera triunfante su ley! ¡Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey!.

Presionado por EEUU, el presidente Portes Gil anunciaría que la Iglesia católica se sometería a la ley sin que la Constitución sufriera modificación alguna. En la práctica, la relación Iglesia-Estado en México fue nicodémica –por Nicodemo, el fariseo que se acercaba a Jesús de noche-. Un "modus vivendi", en el que el Estado renunciaba a la aplicación de la ley y la Iglesia renunciaba a exigir sus derechos. Pero, los efectos de la crisis económica de 1929 conducirían al Grito de Guadalajara de 21 de julio de 1934, cuando Calles –como jefe máximo de la Revolución mejicana- trato de trasladar el triunfo militar al ámbito de la conciencia, de la educación y, específicamente, en la infantil con el “proyecto de educación socialista”. La protesta fue de tal magnitud que se conoció como la Segunda Cristiana. En esta ocasión, el episcopado no se fracturó.

En septiembre de 1932, en previsión de un nuevo ciclo de represión gubernamental anticatólica en México, el Papa Pio XI publicó la encíclica Acerba Animi y en marzo de 1937 la encíclica Nos es muy conocida, que criticaba la política anticatólica desarrollada por los gobiernos de México.

Tras las tensiones creadas, el gobierno mejicano moderaría su legislación y sus reformas y, evitaría la radicalización de los gobernadores de los Estados, centralizando en la figura del presidente las relaciones con la Iglesia. Por su parte, la Iglesia ungió al Arzobispo de México como interlocutor oficioso con las autoridades federales.

La guerra cristera en el cine y la literatura

Han pasado noventa años y la guerra cristera continúa siendo un tabú en la historia de México, impulsado por despostas de todo pelaje.

Todo un elenco de actores, como Andy Garcia o Eva Longoria, interpretan a los personajes de Cristiada

Desde el cine silente, se han realizado cortos, documentales y películas con el tema de los cristeros. Aunque, el mundo del cine no ha tratado en demasía este movimiento popular, he aquí algunos de estos trabajos:
• “El coloso de mármol” (1929), director: Manuel R. Ojeda. Protagonistas: Manuel R. Ojeda, Anita Ruiz y Carlos Villatoro. Film silente producido durante la Cristiada.
• “Los Cristeros” (1947), director: Raúl de Anda. Reparto: Sara García, Luis Aguilar, Eduardo Arozamena, Aurora Cortés y otros. También conocida por: Sucedió en Jalisco.
• ”El fugitivo” (1947), director John Ford, cuya acción transcurre en un país sudamericano, un sacerdote se enfrenta al gobierno, que ha prohibido la religión y hace públicas todo tipo de disposiciones anticlericales. La policía le sigue a todas partes y él se retira a un país vecino, pero vuelve a cruzar la frontera, haciéndose pasar por campesino, para darle los últimos sacramentos a un bandido moribundo.
• “La guerra santa“ (1979), director: Carlos Enrique Taboada. Protagonistas: Jorge Luke, José Carlos Ruiz, Víctor Junco y Enrique Lucero. Ganó el Ariel de Plata por su edición.
• “La Cristiada” (1986), director: Nicolás Echevarría. Documental de 45 minutos.
• “Cristeros y Federales” (2011), director: Isabel Cristina Fregoso. Cortometraje.
• “Los últimos cristeros“ (2011), director: Matias Meyer. (89 mins.).
• “Cristiada” (2012), director Dean Wright.

En la literatura, Graham. Greene describe en El Poder y la Gloria el trasfondo de la guerra cristera a través de las tribulaciones del sacerdote José. Para Andrés Azkue, autor de "La Cristiada. Los cristeros mexicanos (1926-1934)”, la bibliografía sobre el movimiento cristero es escasa, ya que los sucesivos gobiernos e instituciones mejicanas han tratado de borrar su historia y de ocultar buena parte de los testimonios cristeros. En España, hubo cristeros entre los combatientes carlistas de la Guerra Civil Española de 1.936.

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