27/5/16

Y a todo esto, ¿quién se acuerda ya del 1º de Mayo de 2016?

En plena vorágine electoral desde hace cinco meses, sometidos a encuestas sobre intención de voto cocinadas para el 26-J, con los “papeles de Panamá” casi fuera del foco informativo, con la pobre escenificación del quinto aniversario de aquella maniobra orquestada y nada espontánea del 15-M, con la práctica de guerrilla urbana en el barcelonés barrio de Gracia, ¿quién se acuerda ya de la “jornada de lucha” del 1 de mayo de 2016?

Un año más, los divos Ignacio Fernández Toxo, de CCOO, y Pepe Álvarez, de UGT, no podían perderse salir en la foto. ¿La movilización por la movilización a dónde nos lleva? ¿a ser correveidiles de las oligarquías políticas de izquierda?

Como en años anteriores, el sindicalismo moribundo y subvencionado por el poder público, convocó ochenta manifestaciones en diversas ciudades, en sesiones de mañana y, en algunas de ellas, también en sesión de tarde. Y la asistencia decreciendo año tras año, a pesar de que los sindicatos reconocen tener 2,36 millones de afiliados; de los que el 35,9% serían de CCOO, el 32,8% de UGT y el resto tendría el 31,3%. Si bien, en realidad, más que afiliados les importa disponer del mayor número posible de los 280.000 delegados sindicales, miles de los cuales actuarán como liberados sindicales a cargo de sus empresas y de la Administración Pública. No obstante, en la fiesta del 1º de Mayo no se manifiestan ni el 10% de afiliados, ni el 30% de delegados sindicales. De mejor o peor grado, los sindicatos no entraron en guerras de cifras y aceptaron las referencias generalizadas a “miles de manifestantes” de unos medios de comunicación, que si hubieran precisado un poco más, hablarían de algunos cientos de personas en la mayoría de las marchas. ¿Llegarían a setenta mil manifestantes este año en toda España?

Este 1º de Mayo, con la mirada fija en las urnas, los caciques sindicales de “clase” -de la clase de párvulos se entiende- pensaron que era el momento propicio para arengar a sus candorosos afiliados con su retahíla de mensajes políticos, que les instaban a votar masivamente a los partidos de izquierda, a los que emplazaron a suscribir un acuerdo de gobierno para el cambio. Sin explicar cómo lo financiarían propusieron: subir el SMI, mejorar la reinserción laboral y la calidad del empleo, nuevo sistema de protección, recuperar la negociación colectiva, luchar contra la desigualdad y derogar las reformas laborales, casualmente las mismas que los sindicatos han aplicado a sus propios trabajadores, incluso la del PP, que están calcando diversos gobiernos de izquierda en Europa.

Cansinos discursos ideológicos para transmitir los intereses de una oligarquía política de izquierdas, que tratan de aupar al gobierno usando a los trabajadores como su particular taburete. Sin importarles, lo más mínimo, distanciarse con ello de la realidad empresarial y económica del país y de los intereses reales de los trabajadores españoles.

El mismo espectáculo anticapitalista de siempre

De nuevo, mostraron su obsesión por movilizar a la antigua usanza y, entre bravatas y amenazas, se estrellaron contra su propia debilidad, sin aceptar que su tiempo está pasando. Al mediodía, se pasearon las grandes centrales sindicales, y, con otro itinerario, los sindicatos alternativos circularon casi en “petit comité” y, algunos de ellos, lo hicieron por la tarde. Un 1º de Mayo para aflorar las camisas de cuadros junto a banderolas y grandes pancartas con sus correspondientes lemas: “Contra la pobreza salarial y social” “Trabajo digno y Derechos” “Corrupció = Revolució”. Un 1º de Mayo para arremeter contra las políticas neoliberales que “desmantelan el Estado de Bienestar para salir de la crisis” y que agravan las desigualdades entre el Norte y el Sus, entre ricos y pobres. Contra la desigualdad general, contra el rostro de joven y de mujer de la pobreza, contra la brecha salarial entre hombre y mujer, cuando ésta cobra un 25% menos –según dijeron.

Esta señora, como en años anteriores, muestra su pancarta para invocar a los viejos espíritus

Si uno de CCOO se desgañitaba diciendo que “era un día para denunciar, reivindicar y protestar” y que “no celebramos nada”, el secretario general de UGT azuzaba a los partidos de izquierda a aumentar los impuestos y a mantener incontrolado el gasto público. El PSOE de Pedro Sánchez ya amenaza con “impuestos de solidaridad”. Un dirigente de USO apuntaba que “trabajar no significa llegar a fin de mes”.

Los anticapitalistas desfilaron por la calle Lauria de Barcelona, fanatizados al estilo del siglo XIX, con sus banderas separatas y puños en alto, con sus ataques a entidades e instituciones bancarias, para terminar ante la sede de la Unión Europea y acabar ocupando “el Borsí”, la antigua sede de la Llotja, situado en la calle Avinyó del Barrio Gótico, cerca de la plaza Sant Jaume y del Ayuntamiento de Barcelona.

Desde la asamblea de libertarios de Sants señalaron que los “queremos destinar como refugio de personas migradas” y reivindicaron que “el movimiento libertario responde a la crisis humanitaria que han generado los gobiernos”. Para acogotar más a los de Junts pel 3% y que cedan ante la CUP en el Parlament de Catalunya, los anticapitalistas invocaron a los “soviets” como si éstos fuesen el futuro de la humanidad. No podía faltar en esta Barcelona la particular revuelta de la izquierda antisistema en algunos puntos de la ciudad, concentraciones que causaron diversos destrozos hasta que algunos de estos violentos decidieron sumarse a la acampada del colectivo Contratos Sin Papeles en plaza de Cataluña.

Es previsible una dura campaña electoral para el 26-J, en la que no han de faltar jaleos en las calles de las grandes capitales. A la alcaldesa Ada Colau le siguen creciendo sus propios enanos: manis, okupas, antisistema de todo tipo, financiados, mes a mes, por el anterior Ayuntamiento convergente, que abonaba los alquileres de esas ocupaciones. Una parte de los ciudadanos de Barcelona empieza a estar harta de mantener a tantos antisistema, que instrumentalizados como carne de cañón causan destrozos en la ciudad prendiendo fuego a contenedores, coches y camiones, rompiendo cristales y quemando cajeros, comercios y empresas, atacando a la policía y cualquier viandante que se cruce en su camino o aniquilando el mobiliario urbano. La ciudadanía, harta de la bula que las autoridades conceden a los violentos, califica a éstos de “parásitos”.

Correas de transmisión y precaria defensa real de los trabajadores

El espectáculo anual del 1º de Mayo refleja lo poco que ha aprendido el sindicalismo en estas últimas décadas. Es el día de pasear a los dirigentes políticos de izquierda para que se hagan una foto con los curritos de turno y con el puñito en alto. Un mundillo de dirigentes y de liberados sindicales prestos a la componenda y al favor político, y a orquestar huelgas que ni ellos secundarán. Ese mundillo de las correas de transmisión, diverge de aquellos sindicalistas de base y trabajadores en general que dan la cara ante sus compañeros y la dirección de las empresas, que negocian mejoras en sus condiciones de trabajo, retribuciones salariales y en el mantenimiento del empleo.

Ahí quedan las palabras del histórico dirigente Nicolás Redondo, ugetista y socialista, quien a sus 88 años, emulando las palabras de Indro Montanelli sobre la Democracia Cristiana en Italia, manifestó que “votaré al PSOE con las narices tapadas”.

Miles de delegados sindicales fantasmas son contabilizados para el cobro de subvenciones públicas

Con máscaras de gas se ha de superar las flatulencias y escándalos sindicales como el de mantener más de 82.000 delegados de empresas hace tiempo desaparecidas, que no pueden ejercer sus funciones sindicales y que no tienen a nadie a quien representar. Diversos sindicatos reciben tres millones de euros en subvenciones públicas por unos falsos delegados, que permanecerán inscritos en el registro del Ministerio de Empleo hasta la celebración de nuevas elecciones sindicales. Por cada delegado, el sindicato percibe 36 euros anuales. ¿Por qué los sindicatos son incapaces mantenerse y gestionarse con las cuotas de sus afiliados? ¿Por qué los afiliados no se plantean qué ha pasado para que sus organizaciones no estén afianzadas tras cuatro décadas de financiación pública? ¿Por qué los trabajadores no se preguntan cuántas centrales sindicales tienen Caja de Resistencia?

Hubo un tiempo en que los sindicatos, en el mejor de los casos, cotizaban por sus trabajadores la cuota obrera de la Seguridad Social, pero no ingresaban la cuota patronal. Antonio Gutiérrez, que fuera secretario general de CCOO (1987-2000) y que desde 1977 era un liberado del sindicato con 21.000 pesetas al mes, explicaba al diario El Mundo por qué no se cotizaba en el sindicato. “En CCOO Marcelino Camacho (su antecesor) consideró que no teníamos que pagar la Seguridad Social porque decía que no éramos una empresa. Aquello nos dejó una laguna que para algunos, como es mi caso, fueron diez años sin Seguridad Social. Mi hija, de hecho, nació sin ella… Para recuperarla, ya avanzados los 80, tuvimos que aceptar pagar con una moratoria 2.500 millones de pesetas, al precio de ponernos, yo el primero, como auxiliar administrativo, la categoría más baja. Así que cuando me fui del sindicato cobraba 207.000 pesetas (unos 1.700 euros actuales)”. Por ello, llegado a la edad de jubilación, Antonio Gutiérrez seguirá cotizando para poder incrementar la base reguladora de su pensión futura. ¿Cómo fue posible ese maltrato de los sindicatos a sus propios trabajadores, cuando por menos motivos los sindicatos la emprendían contra tantas empresas?

Menos mal que no todo el panorama sindical es igual. Otros sindicatos, en defensa de sus trabajadores, llevan décadas solicitando la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Sindical de 1985, que el tiempo ha demostrado que sólo favorece los intereses de las grandes centrales sindicales y de los sindicatos de ámbito autonómico. Al exigir un nivel de representatividad del 10% para poder participar en las instituciones, en el diálogo social, en la promoción de la formación ocupacional, en la seguridad y salud laboral, la LOLS deja fuera del ámbito negociador a sindicatos con notoria implantación nacional, para generar un artificioso bipartidismo sindical, que acapara subvenciones y ayudas y que ha terminado desvinculado de los problemas reales de los trabajadores.

Para la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) el actual modelo sindical es insostenible y, en ocasiones, la actuación sindical hace incompatible una prestación laboral.

Los sindicatos serán necesarios si se capacitan para la defensa de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores, garantizados en los textos constitucionales y leyes de especial rango. Con esa fuerza legal e institucional, los sindicatos deberían ser capaces de representar al trabajador y de obtener su afiliación. Mas el desprestigio de un sindicalismo politizado, dependiente de los vaivenes político-ideológicos y de sus relaciones con el poder público, pone en entredicho su autonomía y la independencia en sus actuaciones lo que ha conducido a su baja afiliación. Ahora, confiar las esperanzas sindicales al triunfo de los populismos y de los antisistema que no han pegado un palo al agua en su vida, es cavar la fosa del viejo sindicalismo de “clase”. Y ¿este populo-comunismo-antisistema son quienes han de representar a los trabajadores?

Para asegurarse un mínimo futuro, los sindicatos deberían profesionalizarse y adecuarse a las nuevas formas de trabajo y a un ámbito social globalizado, que traspasa lo local y nacional. Profesionalizar su funcionamiento interno y seleccionar “profesionalmente” a los miembros de sus órganos de gobierno y a sus delegados sindicales, habilitándolos en la búsqueda de soluciones legales y de una aplicación razonable, capacitándolos para asumir conceptos como la reforma laboral, productividad, competitividad y aquellos otros que permiten garantizar una actividad económica en un mundo global. Atreverse a comprender cuestiones como la insostenibilidad del actual sistema de pensiones mientras se mantenga el presente sistema de reparto en una situación de pirámide invertida de población. Y todo ello, aunque sólo sea por interés egoísta, ya que sin actividad económica viable no hay empleo, sin empleo no hay afiliación ni, por tanto, razón de existir del sindicato.

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22/4/16

Investidura presidencial: de gatillazo en gatillazo al esperpento negociador y al pánico electoral

Ante el bloqueo de la situación política, en cumplimiento de su función constitucional, el jefe de Estado estableció una nueva ronda de consultas con los partidos y coaliciones parlamentarias para los días 25 y 26 de abril.

El veto de Pedro Sánchez a negociar con Mariano Rajoy y el PP ha sido la causa de los cuatro meses de incertidumbre política que está sufriendo España. Cuatro meses que han puesto al descubierto las posturas y apaños de cada cual, su verdadero plumero y sus ansias de gobernar a toda costa. Cuatro meses de desesperación personal de Pedro Sánchez por hacerse con la presidencia del Gobierno, y de desesperación colectiva de PSOE y Podemos ante la evaporación de sus posibilidades de hacerse con el poder.

De cara a su investidura, Pedro Sánchez se agenció una armadura para conseguir apoyos, quizás confundía investir con embestir

¿Qué pretendía Pedro Sánchez con su marketing político de aislar al PP en estos tiempos de iracundia?

Sin duda, tras la fragilidad de su resultado electoral, controlar su partido para vencer en sus luchas internas y, si sonase la flauta, acceder a presidir el gobierno de España. Una pretensión para la que no cuenta con una trayectoria política previa en cargos de responsabilidad ejecutiva, salvo su pertenencia al consejo de la rescatada Caja Madrid. Un Pedro Sánchez que prometió diálogo, olvidando que éste ha de ser abierto, sin imposición de líneas rojas y para conseguir el interés general. Pero, en aras de su objetivo personal y ausente de lealtad institucional, se ha arrastrado para conseguir el apoyo o la abstención de aquellos que quieren destruir España.

Desde el primer momento, como muestra de su moralidad pública, Pedro Sánchez ha optado por mantener su protagonismo a toda costa, hablando a todas horas de la corrupción de los demás, cuando, en número de casos y en número de personas implicadas, su organización es la más corrupta de España, y silenciando el panorama desolador dejado por los socialistas en su etapa de gobierno. Además, llevado de un carácter bipolar: insulta, descalifica y amenaza con el fantasma de la derecha y, acto seguido, pide desterrar el insulto, la descalificación y el discurso del miedo.

Ciertamente, antes de que Rajoy iniciara su etapa de gobierno, Pedro Sánchez consideró que negociar con el PP era una traición. Socialistas y comunistas ya habían endosado al PP el sambenito de recortador en sanidad, educación y prestaciones, para inducir a la protesta social con sus consignas de NO a los recortes. Olvidándose, claro está, de los recortes y reducciones de sueldos realizados por el gobierno de Rodríguez Zapatero.

El Primer Gatillazo de una Investidura

Pedro Sánchez, en plan reencarnación de ZP, confirmó al jefe del Estado que disponía de los apoyos necesarios para que le encargara promover su investidura, como paso previo a la formación de un nuevo gobierno.

A tal fin, suscribió con Ciudadanos un pacto de intenciones, diseñado para conseguir la abstención de otra fuerza política importante, como PP o Podemos, pero insuficiente para gobernar. Iniciadas las consultas y negociaciones para su investidura, PP y Podemos vieron el acuerdo abocado al fracaso. Además, la filtración de la propuesta de desaparición de las diputaciones provinciales indujo la rebeldía de los socialistas en aquellas instituciones sometidas a su control.

El pacto entre PSOE y Ciudadanos ha quedado como un acuerdo que recogía 200 intenciones, algo que no permite sacar tanto pecho

En su afán de catar poder, Pedro Sánchez dispuso de 96 minutos de gloria para esbozar sus objetivos ante el Congreso de Diputados, que no avalaron sus propósitos en ninguna de las dos sesiones de investidura. Los 121 votos del PSOE, C’s y Nueva Canaria supusieron un acto fallido, el primer gatillazo de investidura sufrido hasta la fecha. Este fracaso cegó de soberbia al candidato, que intentó de nuevo recabar apoyos a los grupos parlamentarios, menos al PP.

Acuerdos y propuestas para un segundo gatillazo

Antes del primer gatillazo, PSOE y C’s habían acordado doscientas propuestas de regeneración y gobierno, percibidas como una declaración de intenciones por una parte de la ciudadanía. Una serie de “reformas exprés”, elaboradas para pactar lo imposible, y que requerían siempre de la voluntad de un tercero, llámese éste PP o Podemos, para salir adelante. Ciudadanos quería negociar la presencia del PP en un futuro gobierno; pero, el PP quería esperar a que fracasaran todos los intentos de investidura de Pedro Sánchez. Un líder del PSOE que, en diecisiete ocasiones, dijo NO a negociar con Rajoy o con el PP. Unas medidas, pues, pensadas para atender una futura convocatoria electoral más que para conformar un gobierno.

En la imagen de El País, Pedro Sánchez y Carles Puigdemont permanecen atentos a las cámaras, Pedro deja su mano floja y Carles se la sostiene en el Palau de la Generalitat

En ese ir a la suya, Pedro Sánchez se entrevistó con Carles Puigdemont en la Generalitat y, el mismo día y en secreto, con Oriol Junqueras para tratar de obtener su abstención a cambio de un referéndum –según declararía el siete de abril el propio secretario general de ERC.

Con la obsesión de un “menáge à trois”, regenerador y de progreso, se constituyó una mesa negociadora tripartita –PSOE-C’s-Podemos-. En ella, Pablo Iglesias presentó veinte propuestas para conformar un gobierno de progreso que excluía a Ciudadanos y que planteaba al PSOE: ¡nosotros o la nada! En las propuestas seguía ausente un compromiso con el Pacto Antiyihadista, y permanecía el seguidismo de la falacia del “Derecho a Decidir nacionalista” para tres comunidades autónomas, un plan territorial y económico basado en el aumento del gasto y del déficit público y un gobierno de seis partidos (incluyendo aquellos que quieren destruir España).

Sin esperar la respuesta socialista, al día siguiente, en rueda de prensa, Pablo Iglesias descartaba un gobierno con el PSOE, aunque lo dejaba pendiente de una consulta a sus bases. En ésta, sólo votaría el 37,97% de sus afiliados, respondiendo a dos preguntas: una sobre el rechazo al acuerdo entre PSOE-C’S (triunfó el NO con un 88,23% frente al 11,77% del Sí) ); y otra sobre una coalición de progreso con PSOE-IU-Compromís, que fue apoyada por un 91,79% y rechazada por el 8,21%.

Este nuevo gatillazo dejaba a Pedro Sánchez con escasos días para implorar apoyos a cambio de concesiones capaces de erosionar la salida de la crisis. Por su parte, Albert Rivera fue más claro: se debería elaborar los puntos de unión entre los posibles interlocutores, para debatir cómo regenerar la política y sociedad española y conformar un gobierno que asumiera ese objetivo.

Sin embargo, el cainismo instalado en los partidos, aviva sus pugnas internas y lanza “información confidencial” a los pies de los medios de comunicación amigos para que liquiden la “reputación del enemigo interno”. Todo sirve a ese fin: episodios de corrupción, de elusión y de evasión fiscal, financiación ilegal de partidos y organizaciones económico-sociales. Un pan nuestro de cada día que cuenta con la deficiente supervisión de las relaciones económico-financieras, con los vacíos e imprecisiones en la acción de quienes debieran ejercer ese control. En función de esos intereses, muchos periodistas, comentaristas y tertulianos dedican su quehacer a actuar más como brujos que como analistas de la actualidad.

El tactismo sectario ha conseguido retrasar la fecha de los congresos del PP, PSOE o C’s. Podemos, en plena lucha de Pablo Iglesias para orillar a Errejón y sus pragmáticos, alegando la importancia de las negociaciones emprendidas, retrasó la reunión de su máximo órgano y el conocer la opinión de las bases. Y es que los dirigentes controlan férreamente sus partidos: nombran y distribuyen sin cortapisas a los cargos de sus ejecutivas y limitan las críticas internas. Y las denominadas “fuerzas de progreso” no saben qué responder a la pregunta: ¿qué es el cambio? Sin duda, un absurdo alejado de los intereses nacionales., que se enfrasca en una vorágine de dimes y diretes que actúan de maniobra de distracción masiva y que conlleva la inmovilidad política.

Con la ciudadanía sumida en una sensación creciente de inseguridad, el actual bloqueo político convierte en algo superficial y esporádico cualquier intento de regeneración interna del entramado político-social. Y para que los ciudadanos queden convertidos en electores bipolares, los dirigentes políticos, enfrentados entre ellos, juegan a la indefinición, siguen a su bola, más preocupados por las encuestas electorales que por una crisis económica y política que nos lleva, de nuevo, hacia la desaceleración económica y, consecuentemente, a la pérdida de empleo. Un tactismo sectario que se percibe como algo que impide llegar a acuerdos de gobernabilidad que garanticen la estabilidad del Estado y la propia convivencia en España.

Pánico electoral

Salvo acuerdo en el último minuto, se baraja la posibilidad de elecciones el 26 de junio, ante las que no todas las organizaciones tienen la misma preocupación. Las encuestas desvelan una situación estancada para el PP y el PSOE, un ligero aumento de Ciudadanos y un retroceso de Podemos, no compensado por el ascenso de IU. Algo que, sin duda, sigue dificultando la formación de un gobierno estable.

En los partidos se teme, aunque de forma desigual, un aumento de la abstención. En esa situación, la Ley d'Hondt beneficia a la primera y segunda fuerza parlamentaria, siendo la cuarta la más perjudicada y algo menos la tercera.

Ante las elecciones del 26 de junio, Pablo Iglesias se ha saltado los propios estatutos de su organización sobre elección de candidatos. El art. 12.3 señala que la militancia tiene “competencias exclusivas e intransferibles de elaborar las listas electorales”, que “se confeccionarán mediante la celebración de elecciones primarias y abiertas a todas las personas inscritas en Podemos”. La excusa dada por Iglesias es que se trata de “una segunda vuelta” electoral. Además, con la excusa de una alianza electoral con IU, Pablo Iglesias tiene la oportunidad de hacer desaparecer de las listas de Podemos al sector de Errejón y de cualquier otro que haya mostrado la más mínima discrepancia. Obligados a ceder puestos a los miembros de IU y a las distintas mareas, en las listas de Podemos quedarían desplazadas personas con ascendencia en la organización, pero disconformes con el totalitarismo creciente de la bandería de Pablo Iglesias.

Errejón es sometido al acoso físico o psicológico continuado por sus compañeros de "clase"

De cara a la contienda electoral y para evitar que les pase factura, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa piden aplazar el primer juicio contra la cúpula de Podemos. No quieren declarar como testigo y representante legal del partido respectivamente, niegan conocimiento en la causa que se juzga. En estos momentos, andan preocupados con no poder dar el sorpasso al PSOE.

Al tiempo, el Podemos de Pablo Iglesias se ha quitado la careta socialdemócrata usada en las elecciones del 20-D y ahonda en su versión comunista más totalitaria. Una versión en la que se encuentran más a sus anchas el conglomerado podemita de mareas y “en comú”. Caso de los “Kichi”, Colaus y resto de radicales deseosos de manifestar su odio a España y a sus instituciones. Muestra de ello es la invitación de Podemos e IU al etarra Arnaldo Otegui para que presida el miércoles 27 de abril una reunión del grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL).

Deseoso de aumentar todas las partidas presupuestarias sin establecer ninguna prioridad y sin saber de dónde provendrán los recursos necesarios para su política de dispendio y gasto, Pedro Sánchez ha sido, en esta crisis y desde el primer momento, el problema y nunca la solución. Por eso, resulta alarmante la vacuidad de este PSOE, por más que sus barones piensen en un escenario distinto después del 26 de junio, cuando el Comité Federal no descartaría pactar con el PP.

Un PP que necesita al PSOE, y un PSOE que sabe el alto precio que puede pagar si pacta con cualquiera con tal de alcanzar el Gobierno. Y Ciudadanos trata de mantener su sentido de Estado y salir de su perplejidad para recuperar el valor del NO rotundo ante quienes amenazan con la destrucción de España. Por ello, el jueves 21 de abril, Albert Rivera ha propuesto poner a España por delante de los partidos y que si el problema para formar una gran coalición son las personas ha pedido a Mariano Rajoy y a Pedro Sánchez para que los tres den un paso atrás y poner a una persona de consenso que dirija un equipo técnico.

En su estrategia, Albert Rivera es el único líder que se manifiesta con un cierto sentido de Estado

Y entre los independentistas, de cara a las elecciones, el rebelde Puigdemont recibía la visita de PSOE y Ciudadanos antes de solicitar entrevistarse con el jefe de gobierno y de emprender viaje a Madrid para reunirse con Mariano Rajoy y mostrarle su lista de agravios y su objetivo de romper la unidad de España. No obstante, ambos acuerdan restablecer el diálogo al margen del proceso independentista. Mariano Rajoy le expuso que Cataluña es España, y que su función es cumplir y hacer cumplir la ley, ya que sin ella no hay democracia y que la ley señala la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad de todos los españoles.

Y si la CUP, como gran propuesta, quiere prohibir a las mujeres en Cataluña el uso del támpax y de las compresas y sustituirlas con productos alternativos; ETA, a través de Arnaldo Otegui, lanza su campaña electoral con la entrevista de Jordi Évole en La Sexta. Con trato amable, el periodista presentaba de forma perversa el blanqueo de más de cincuenta años de terrorismo. El etarra manipulaba semánticamente la realidad, hablando de guerra y conflicto en lugar de hablar de asesinos, atentados, secuestradores, tiros por la espalda y bombas. La entrevista no fue más que otro paso de ese buenísmo, ideológicamente claudicante ante ETA, que busca silenciar el relato de las víctimas y de quienes se tuvieron que exiliarse del País Vasco por las amenazas terroristas.

Esta “clase política”, aferrada a cargos y prebendas, se halla inmersa en una espiral de autodestrucción partidaria y de desarticulación y vertebración de España. Una clase irresponsable que confía en la impunidad para sus fechorías gracias a un sistema judicial lento y más garantista con el delincuente que con la víctima, sometida al sectarismo y a un Consejo General del Poder Judicial absolutamente politizado.

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1/3/16

Tras el 20-D: Parturient montes, nascetur ridiculus mus

Señoras y señores, estos son los mimbres que hay, ¿serán suficientes para hacer una cesta que no se rompa a las primeras de cambio? No hay más en este debate de patio de colegio.

Pactan lo imposible a base de puntos y reformas exprés como si no siguieran dependiendo de terceros. El acuerdo, o lo que sea, entre PSOE y Ciudadanos, ha dejado la percepción de un cierto fracaso, ya que, a lo sumo, lo acordado serían medidas de carácter electoral, que es lo que se vislumbra en el horizonte.

Firma del Acuerdo entre PSOE y Ciudadanos

Tras la firma, Pedro Sánchez montó el numerito de la consulta a los militantes del PSOE, a cuyos militantes no se les preguntaba "si estaban de acuerdo con un pacto con Ciudadanos". Se les preguntaba "si estaban de acuerdo con un pacto progresista y reformista". Es decir, abrían la puerta a Podemos para un posterior acuerdo.

Registrarse telemáticamente para votar fue un calvario para la militancia socialista. Unas veces la página estaba en mantenimiento y otras no reconocía a los registrados. El teléfono de solución de problemas se cortaba al tercer timbrazo. ¿Cómo pensará organizar España esta gente?

Tras la votación de la militancia, el lunes 29 de febrero, el Comité Federal del PSOE ratificaba, en menos de hora y media, el resultado de la consulta, sin apenas debate y con los votos en contra de la corriente Izquierda Socialista.

Comité Federal del PSOE que ratificó la aprobación del Acuerdo con Ciudadanos realizado por las bases del partido

Pedro Sánchez, el del mayor fracaso histórico del PSOE en cuanto a diputados y quedando él mismo el cuarto en la circunscripción de Madrid, ponía la línea roja al PP y decía NO a Rajoy en diecisiete ocasiones. La razón para no negociar con el PP era la corrupción de este partido. Y que el secretario general del PSOE pretenda dar clases de honestidad es de Aurora Boreal. El partido más corrupto de la historia de España -sólo la corrupción de los ERE y Formación representa, de momento, más de cuatro mil millones de euros- por número de casos e importe del choriceo deja a los del PP como niños de teta.

Aislando al PP, Pedro Sánchez construye la casa por el tejado, puesto que para cualquier reforma ha de contar primero con los populares y procurar que los demás se sumen a ellas. Pero, anteponer sus ansías de poder y los intereses de partido resulta muy fuerte para el PSOE.

Firmado el acuerdo con Ciudadanos, a qué viene, acto seguido, que tanto Pedro Sánchez como Carmen Chacón y otros dirigentes socialistas, hablen de la celebración de un referéndum en Cataluña o de la aceptación de la mayoría de las propuestas de Artur Mas. Todo un intento de aproximarse a Podemos para conseguir sus votos, o los de Democràcia i Llibertat.

El baqueteo del PSOE a Ciudadanos

Un día antes de la sesión de investidura, Ciudadanos ha expresado de forma diáfana que “votará en contra de cualquier pacto modificado”. Albert Rivera afirma que Ciudadanos sólo apoyará el acuerdo firmado con el PSOE y ratificado por las bases socialistas el fin de semana pasado. “Confiamos en que el acuerdo que vaya a la investidura sea el que hemos firmado con los socialistas”.

Qué lejana queda la mañana del 23 de febrero de 2016, cuando en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, Albert Rivera explicaba que "Estamos muy cerca de alcanzar un acuerdo con el Partido Socialista y no lo alcanzamos ya porque todavía hay algunos escollos". Pidió "un último esfuerzo" a Pedro Sánchez para rematar las intensas semanas de negociaciones.

Albert Rivera, de Ciudadanos, explicando las condiciones del acuerdo con el PSOE

La conditio sine qua non sobre la mesa sería el respaldo del PSOE a “una reforma constitucional exprés” en los tres primeros meses de legislatura. Una reforma que apuesta por la regeneración democrática y que exige como condición necesaria el apoyo del PP. Una reforma que exige un procedimiento: propuesta de un texto, aprobación por las Cortes, referéndum sobre el texto, disolución de las Cámaras y nuevas Cortes; es decir, que Pedro Sánchez perdería su poltrona en tres meses.

Los cinco puntos de Ciudadanos que el PSOE debería apoyara para obtener su respaldo a un “acuerdo de gobierno” son los siguientes:
* la supresión de la figura de los aforados,
* la despolitización de la justicia a través de cambios que garanticen la independencia de las administraciones judiciales del poder político, con la reforma del sistema de elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
* la supresión de diputaciones -con diferencia el mayor problema para los socialistas-,
* la limitación de los mandatos para la presidencia del gobierno a ocho años,
* y que las iniciativas legislativas populares (ILP) -mecanismos por los cuales la sociedad civil puede presentar iniciativas de ley- puedan realizarse con 250.000 firmas y no sea necesario alcanzar el medio millón como hasta ahora.

Esa propuesta de suprimir aforados tiene el precedente del Parlamento catalán. Ciudadanos lo propuso y votaron en contra Podemos y PSC.

A las pocas horas de la firma del Acuerdo, ya se esbozaban otros compromisos entre PSOE y Ciudadanos como el de oponerse al referéndum en Cataluña; como un modelo laboral que penalice el despido e incentive la conversión a indefinidos; como una reforma exprés de la Constitución con las cinco exigencias de Ciudadanos; como el desarrollo de una Ley de Muerte Digna y la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana; como la destitución de los cargos investigados por delitos de corrupción; como la rebaja al 10% del IVA cultural.

Algunos comentaristas apuntaban al olvido del cambio de la ley electoral. Albert Rivera indicaba que: “Hemos pedido que se abra una ponencia en la que se debatan los principios fundamentales y luego se pueda modificar la ley”. Pero, la Ley electoral es una Ley Orgánica que exige mayoría de 2/3 en la Cámara Alta (Congreso de los Imputados) para cambiarla y, por tanto, no necesita ninguna reforma de la Constitución. Serían suficientes los votos de PP, PSOE y C's para que, realmente, se cumpliera aquello de: una persona, un voto.

¿Dónde está el cambio del sistema electoral para que el nacionalismo tenga el peso que le corresponda y no su actual peso irreal? ¿Dónde las listas abiertas? ¿Dónde la reducción de ayuntamientos, comarcas y hasta diputados? ¿Dónde la racionalización de competencias autonómicas irracionales? ¿Dónde la eliminación de las subvenciones a partidos, sindicatos, culturillas, medios y demás llepasubvens? ¿Dónde la intolerancia contra la corrupción? ¿Dónde la agilización del sistema judicial? ¿Dónde la reforma definitiva de la educación para dejar espacio a los padres? ¿Dónde la defensa concreta de los ciudadanos que quieren vivir libres de nacionalismo?

En este país de ciegos, Ciudadanos sería el tuerto que intenta la regeneración política e institucional, eliminar privilegios y corruptelas de la clase política. El PP pudo hacerlo con su mayoría absoluta y ni lo intentó, y, en estos momentos, algunos de sus dirigentes se encuentran catalogados como “organización criminal”; por ejemplo, en Valencia, en Baleares, en Madrid en cuya sede la Guardia Civil pasea como Pedro por su casa. No obstante, en la legislatura anterior se aprobaron el mayor número de leyes y normas de la democracia.

Ciudadanos, que ha mantenido reuniones temáticas con dirigentes del PP para acercar posturas y determinar unas primeras líneas de trabajo generales, no se volverá a sentar con el PP hasta pasada la segunda sesión de investidura de Pedro Sánchez. Ciudadanos sabe que, sin el concurso del PP, es imposible llevar a efecto las reformas anunciadas.

El tema del desafío independentista podría constituir un elemento para aproximar posiciones y deshelar las relaciones entre Rajoy y Sánchez, pero el socialista se encuentra mecido por la absoluta deriva del PSC.

Pedro Sánchez y su equipo

Con negociadores como Jordi Sevilla, José Enrique Serrano o César Luena, Pedro Sánchez se lanzó al ruedo a torear a diversos morlacos, ofreciendo a diestro y siniestro pactos, acuerdos y componendas cualesquiera a cambio de su investidura. Ningún análisis con cabeza, ni la más mínima autocrítica del desastre de los gobiernos de Rodríguez Zapatero.

Jesús Lainz lo explicaba así:“La otra gran culpa del PSOE son unos planteamientos ideológicos cuya única consecuencia posible es el suicidio de la nación que, paradójicamente, aspira a gobernar. Para explicarlos, dejemos la palabra a un muy autorizado izquierdista, Fernando Savater. Pues, en el ya lejano 2004, acusó a la que denominó “izquierda lerda” de haber logrado que “cualquier invocación al pluralismo, aunque sea por motivos caciquiles, es considerada progresista, mientras que recordar la unidad de España resulta fascismo de mal gusto. Éste es el gran fraude ideológico, educativo y político de nuestra democracia: y el origen de la principal amenaza que pesa actualmente sobre ella”. Efectivamente, Savater acusó a la izquierda de haber elaborado “la coartada progresista para el nacionalismo”.

Doce años después, con Pedro Sánchez, acudimos a Jesús Lainz: (…) Por eso el PSOE no parará de dar la razón a los separatistas, de satisfacer sus caprichos, de comprender sus reivindicaciones, de poner el ordenamiento constitucional patas arriba convencido de que centrifugando un poco más España convertirá a los separatistas en buenos patriotas, y, por supuesto, de aliarse con ellos, tanto en su versión original como en esa versión Caballo de Troya llamada Podemos. Y si no sucede en esta legislatura, sucederá en la siguiente”.

El propio Rodríguez Zapatero, entrevistado por la cadena qatarí Al Jazeera, admitía que «sufriríamos menos si hubiéramos ahorrado más y hubiéramos tomado menos dinero prestado del exterior». Es decir, que España se hubiera podido evitar el pago de decenas de millones de euros en intereses y reducir los recortes a aplicar para salvar la situación.

Pedro Sánchez continúa con su obsesión por atraerse a Pablo Iglesias al redil

Como este tipo de “herencias se reciben sin derecho a inventario”, no está de más que la gente sepa los pufos del Gobierno de Rodríguez Zapatero que se encontró el PP en los meses siguientes a su acceso al gobierno. Así podemos hablar de:
1.- Pufo del déficit: se pasó de uno imaginario del 6% a otro más real del 8,9%. Un primer agujero de 25.000 millones de euros.
2.- Pudo financiero: del optimismo antropológico zapateril del “tenemos uno de los sistemas financieros más sólidos de la comunidad internacional” a necesitar una inyección de 62.000 millones de euros.
3.- Pufo sanitario: errores que han puesto en peligro la asistencia sanitaria gratuita e incrementaron el turismo sanitario gratuito, escaso control en la dispensación de medicamentos, estimaciones a la baja del número de dependientes y con una financiación infravalorada. Una broma de más de 16.000 millones de euros.
4.- Pufo en infraestructuras: más de 20.730 millones de euros en infraestructuras ferroviarias en Renfe, Feve y Adif.
5.- Pufo eléctrico: más de 24.000 millones de euros que han implicado la subida de la tarifa de la luz.
6.- Pufo en las empresas públicas, fundaciones y consorcios: más de 56.000 millones de euros. Las empresas estatales se llevaban 32.000; las autonómicas, 13.870; y 9.328 las locales. Estas empresas cuestan al año más de 200.000 millones de euros. Las autonomías se resisten a eliminarlas.

De nuevo, con su bálsamo de fierabrás del federalismo, el PSOE se convierte en “la coartada progresista para el nacionalismo”. Así, Pedro Sánchez trata de atraerse a Podemos, Izquierda Plural o Izquierda Hundida, como prefieran llamarla, y Compromís para llegar a un pacto con una hora de ruta vinculante porque no se fían del PSOE y que éste haga algo totalmente distinto a lo propuesto. Pero, las propuesta de Podemos y confluencias ¿son asumibles por el PSOE?

O se entrará, de nuevo, en la dinámica de ocurrencias como: ¿hacer un decreto ley o simplemente anunciarlo? ¿Vociferar medidas sin tomarlas al final? ¿Pretendidas acciones para arreglar algo o fastidiarlo aún más? ¿Críticas ideológicas en lugar de análisis con un mínimo nivel cultural?

En todos los supuestos que se barajan se necesita un mínimo de tres partidos, de los cuatro mayoritarios en el Congreso de Diputados. No existen demasiadas alternativas para evitar unas nuevas elecciones el 26 de junio, que no modificaría sustancialmente el panorama político.

Los Peter Pan de la nueva política

Para Podemos sólo puede existir un gobierno de progreso si ellos lo integran, por lo que exigen coalición al PSOE, que arrastre al conjunto de independentistas e izquierdistas para alcanzar una mayoría. Pocas horas antes de debate de investidura, Pedro Sánchez lanzó una nueva oferta a la izquierda populista.

Podemos, el populismo que, desde el primer momento, se asoció al chavismo, al régimen de los ayatolás iraníes o a la Syriza griega, trata de desligarse, ahora, de sus fracasos, apoyado en el entramado mediático de Jaume Roures y de otras cadenas sectarias, que eluden hablar del recorte griego del 30% de las pensiones.

Pablo Iglesias, el profesor universitario que va de sembrado y se dedica a chupar cámara, quiere un “Ejecutivo de progreso”, aliado al PSOE, y con él de “vicepresidente leal” para controlar el CNI, las fuerzas de seguridad, los jueces y fiscales y medios de comunicación,. Se muestra convencido de que él conseguiría el apoyo de PNV, DiL y ERC, que “no querrían que gobernara el PP”.

Pablo Iglesias, destacado Peter Pan de Podemos

Al Peter Pan de la política española, gente que lo conoce, como Enrique Riobóo, director de la televisión local madrileña, Canal 33, asegura que “es la peor casta” y que “los iraníes pagaban a Pablo Iglesias en sobres con billetes de 500 euros”. Aún así, desprecia a los otros partidos.

Al tratar de la crisis, habla de “rescate pedido” y “reconocido por la prensa internacional” a pesar del “régimen de censura español”, del mileurismo que masacra a los trabajadores, de ley mordaza, de trincar y de hacer más ricos a los ricos.

El entorno podemita que ya ha tocado poder acumula demasiadas trapacerías. En Madrid, Manuela Carmena generó la patochada de su Cabalgata de Reyes; eliminó del cementerio de Carabanchel la placa que recordaba a los ocho beatos carmelitas fusilados durante la Guerra Civil, que tuvo que reponer en su sitio. Después, el episodio de los titiriteros en el distrito de Tetuán. Un teatrillo de guiñol para un público infantil que escenificaba la violación y apuñalamiento de una monja, asesinatos, clavadas de cuchillo en el vientre de una embarazada para hacerla abortar, ahorcamiento de un juez, apología de terrorismo con la pancarta “Gora Alka ETA”. La concejala responsable del episodio, Celia Mayer, ni se planteó dimitir tras la escenificación de esos actos de violencia, y cargó todas las culpas en el Director del Carnaval.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no quedaría a la zaga aduciendo que “Una torpeza no es un delito. La sátira no es un delito”. Pedía la libertad de estos enaltecedores del terrorismo y, en un twiter, los llamaba chicos “que tendrán que lidiar con la maquinaria mediática sin escrúpulos de una derecha vengativa que no soporta la disidencia y aún menos perder elecciones, y que sigue recurriendo machaconamente al “todo es ETA”. Calificaba la representación de “satírica y carnavalesca” que “como máximo ha sido un error de programación”. Concluía con estas palabras: “En una democracia sana, en un estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste”. Sin embargo, a los huelguistas de los transportes urbanos de Barcelona, los trató de desprestigiar y silenciar publicando sus tablas salariales a fin de enfrentarlos a los miles de parados que deambulan por la ciudad condal.

Parte de la plana mayor de Podemos, encabezada por Pablo Iglesias

El entorno podemita para Pablo Iglesias es “Gente normal haciendo política”. Lo mismo la concejala que estafa a cinco mil inmigrantes, que el diputado de Castilla y León condenado por abusar de una niña de cinco años. O sus socios de Compromís obligando a retirar los símbolos cristianos del cementerio de Valencia. Y es que los radicales antisistema son la contradicción e irresponsabilidad en persona. Y pretenden que ante sus desmanes sólo se escuche un ¡silencio, se rueda!

Otro izquierdista, como Alberto Garzón, promete hacer maravillas con el dinero público y crear un millón de empleos públicos en servicios sociales. Es decir, acumular empleados para cumplir con la ley de los rendimientos marginales decrecientes; es decir, a cada uno que se ponga de más, el rendimiento medio y el total decrecerá, consiguiendo más ineficiencia y menor eficacia. Otras cosa es saber gestionar, y no acumular gente por mucho carné político que tenga.

Algún comentarista sostiene que al PP y a Podemos les favorecería nuevas elecciones y hacen pinza para impedir la formación de un nuevo gobierno. Dicen que Podemos no ha venido para acabar con el bipartidismo sino a integrarse en él. Para contrarrestar esa pinza el PSOE se dispara. Pedro Sánchez se quita el traje y la corbata para reunirse con Pablo Iglesias. Miquel Iceta, del PSC, se desmarcaba del Comité Federal y animaba a Sánchez a pactar con Podemos, mientras Javier Lambán insiste en que “El PSOE debe ser creíble como garante de la unidad de España”.

Luis del Pino, el director de Sin Complejos, aseguraba que Pedro Sánchez queda libre “para cerrar un acuerdo con Podemos” y que “Lo único cierto es que Sánchez ya tiene los votos para un Gobierno con Podemos”. Unas horas antes de la primera sesión de investidura, Pedro Sánchez suplica “in extremis” a Podemos y a IU un pacto de Izquierdas.

Duele pensar que los partidos miren más por su propias siglas e intereses que por los de la nación. Prometen reformas para ganar el poder y la consecuencia es más gasto público y una mayor deuda pública que tendrán que devolver las generaciones futuras! O sea, otra vez, aquello del que venga detrás que arree.

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8/2/16

Indicios que llevan al “Klan PUJOL” ante la Audiencia Nacional

El 30 de diciembre de 2015, el magistrado Don José de la Mata Amaya, del Juzgado Central de Instrucción núm. 5 de la Audiencia Nacional, en el asunto Diligencias Previas 141/2012, en la parte dispositiva de un Auto acordaba recibir declaración, en calidad de persona investigada y con asistencia letrada, a Jordi Pujol Soley, a las 10 horas del día 10 de febrero de 2016 y a Marta Ferrusola Lladós , a las 11,30 horas del mismo día.

El Centro de Estudios Freudianos, en La otra escena de la corrupción, la psicoanaliza tomando como modelo al “Klan Pujol”

La resolución del magistrado se les notificaba a los efectos prevenidos en el art. 118 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). Para esta diligencia de citación, se faculta a la Fuerza Actuante, UDEF BLA G24, para su cumplimiento a la mayor brevedad posible. El auto se notificaba a las partes personadas y al Ministerio Fiscal.

Las partes disponían de tres días para presentar un recurso de reforma ante ese Juzgado central de Instrucción, y, en su caso, de un recurso de apelación, en un solo efecto, ante la Sala de los Penal de la Audiencia Nacional.

Con fecha 22 de octubre de 2015, la Fiscal presentó escrito con número de registro 14.774/15, “solicitando que se tenga por imputados en esta causa a Jordi PUJOL SOLEY y a Marta FERRUSOLA LLADOS por presunto delito de blanqueo de capitales”.

Actuación de la Fiscalía de conformidad con los art. 311, 777.1 y 779.1 de la LECrim, con la Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de junio de 2005, y con las Sentencias del Tribunal Constitucional 150/88 de 15 de julio y 33/99 de 13 de febrero, sobre propuestas y diligencias pertinentes del Ministerio Fiscal y de las partes en relación con el objeto del proceso y la práctica de las pruebas que se propongan. Así como determinar la naturaleza y circunstancias del hecho, de las personas participantes y el órgano competente para el enjuiciamiento.

Además de la pertinencia, la Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de septiembre de 2006 exige la ponderación jurisdiccional del respeto y ajuste a la actividad instructora en cuanto objeto y finalidad. Las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 7 de julio y de 20 de noviembre de 1989, y las de 27 de septiembre y 19 de diciembre de 1990, sobre que las diligencias probatorias han de ser pertinentes, necesarias y posibles.

Indicios en las diligencias practicadas

Las diligencias practicadas aportan profusión de datos “que permiten deducir la existencia de patrones de comportamiento, pautas de actuación, instrumentos y herramientas empleados para generar, ocultar y blanquear activos, y los elementos organizacionales subjetivos, objetivos y de la acción empleados por la familia para manejar toda la estructura”.

Se indica “que Jordi PUJOL FERRUSOLA y su mujer Mercè GIRONÉS RIERA son titulares de varias sociedades instrumentales, INICIATIVES MARKETING I INVERSIONS, PROJECT MARKETING CAT, ACTIVE TRASLATION e INTER ROSARIO PORT SERVICES que no producen valor añadido alguno, y cuya única utilización ha sido canalizar capitales de presunto origen criminal para realizar inversiones y gastos en España y en el extranjero”.

Sociedades “que facturaron más de 11 millones de euros por supuestas tareas de asesoramiento, consultoría e intermediación a un conjunto de empresas que tienen como denominador común que, en su mayor parte, su cifra de negocios principal proviene de la explotación de concursos, proyectos y licitaciones con el sector público, especialmente de tipo urbanístico”.

Trabajos de simulación de contratación sin que conste el más leve indicio que justifique su realización. Al contrario, sí que “existen indicios de refacturaciones, de operaciones comerciales ilógicas, y de supuestas intermediaciones en la que la contraparte respectiva niega rotundamente que Jordi PUJOL FERRUSOLA intermediara o participara para nada en las supuestas operaciones, pese a lo cual se generaron pagos y facturaciones millonarias”,

Sus entramados societarios internacionales diseñados con la finalidad específica de repatriar y blanquear capitales fuera de España, estaban manejados por el gestor fiduciario RAINFORF TOWNING. Sociedades, integradas en BANTRIDGE HOLDINGS LTD, que apuntan indicios de existencia de ventas simuladas por servicios inexistentes. También, empresas como FCC y EMTE habrían transferido dinero a estas empresas, con destino PUJOL FERRUSOLA, que justificaban mediante facturas falsas en España. A ese Holding canalizaron capitales ocultos en Andorra, cuyo origen en muchos casos era la percepción de comisiones. Cuentas del Bank Of Ireland, del International Bank of Comerce en Estados Unidos, en Liechtenstein.

Unidades de la Policía que realizaron los registros en domicilios y entornos del “Klan Pujol”. Pero, ¿qué coño es la UDEF? –que diría el jefe del “Klan”

Un entramado de testaferros, de fiduciarios o de compañías instrumentales utilizado para disponer de cuentas corrientes, preferentemente, en jurisdicciones como México, Andorra, Estados Unidos, Paraguay, Argentina, Panamá y otros muchos paraísos fiscales. Titularidad de cuentas, cuya existencia fue negada en repetidas ocasiones y que la investigación judicial puso de manifiesto. Cuentas que presentan abonos en efectivo de origen desconocido sin asimilación a una actividad legal, abonos por transferencias o traspasos que han permitido identificar personas con labor empresarial entroncada en el sector público de Cataluña, que han sido o son adjudicatarios de contratos de servicios y obras públicas.

En uno de los documentos, remitido desde Andorra, Jordi PUJOL FERRUSOLA “explica que él no es el dueño de esos fondos que se ingresan, y que el real titular de ellos es Jordi PUJOL SOLEY”. Otro documento, manuscrito de Jordi PUJOL SOLEY y firmado por él, declara “que, para el caso de su defunción, todo lo que haya en esa cuenta ha de pasar a Marta FERRUSOLA LLADÓS”.

“Por otra parte, el comunicado público realizado por Jordi PUJOL SOLEY en julio de 2014 no se compadece con los datos ahora acreditados. No consta la realidad del legado hereditario que menciona salvo por esas manifestaciones de Jordi PUJOL SOLEY, y el comunicado referido es en sí mismo un mero relato, sin contenido determinante alguno. No consta ni ha sido acreditada la cantidad del legado, el lugar en el que se encontraban esos fondos, su destino, etc., acompañado de documentación que corrobore tales afirmaciones” –señala el auto judicial.

“Esta circunstancia está además contradicha por el hecho de que en Andorra se afirmó por los miembros de la familia que el dinero provenía de una herencia, pero de la rama familiar de Marta FERRUSOLA LLADÓS”.

Décadas siguiendo el mismo patrón de comportamiento: operaciones de toda índole y con las más variopintas finalidades, en distintas jurisdicciones, utilizando distintas sociedades, bajo cobertura de contratos simulados y facturas falsas, sin contraprestación efectiva alguna. Uso de metodología para canalizar ilícitos y el cobro de comisiones, igualmente, ilícitas, más fácil de utilizar por los pagadores, teniendo además beneficios fiscales, al ser considerados como un gasto y soportar IVA.

En todo este tinglado, conviene destacar los vínculos de los miembros de la familia PUJOL-FERRUSOLA. Al margen de los estrictamente familiares, se revela la existencia de un patrón de comportamiento en los miembros de la familia, reiterado durante años, y que apuntan a elementos básicos de una organización:
• Pautas comunes de actuación
• Coordinación de actividades
• Asignación de roles
• Distribución o reparto de cantidades multimillonarias entre todos ellos en función de los ingresos que se recibían en las cuentas bancarias ocultas que mantenían en jurisdicciones extranjeras
• Particular sistema de rendición de cuentas existente para controlar esos repartos de fondos.

Sin tipificar este tipo de organización, de acuerdo con la nueva nomenclatura de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en el auto se señala que “Al objeto de profundizar en la averiguación de los hechos objeto de investigación y en la determinación de las personas que en ellos hubiesen participado, y por resultar diligencias útiles, necesarias, idóneas y proporcionales a los fines de la investigación, procede por tanto acordar recibirles declaración en calidad de personas investigadas”.

Los agentes encargados de practicar las diligencias de investigación, que intervinieron en los registros de las viviendas y oficinas del Clan Pujol en Barcelona, recibieron la orden de tener sumo cuidado y de no realizar ninguna detención, fueran cuales fueran los resultados de los registros. Incluso, en el registro del domicilio de Jordi Pujol, las instrucciones fueron precisas: sólo debían acceder a la habitación de Jordi junior. No podían buscar pruebas en otras dependencias de la vivienda.

La amenaza de Jordi Pujol

En previsión de que los miembros del “Klan Pujol” pisarán la cárcel, el ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol mantiene latente su amenaza de desestabilizar la democracia en base a la filtración de supuestos informes elaborados por su servicio de inteligencia, los “Pata Negra”. Un servicio creado a partir de la experiencia de Banca Catalana y que estaba formado por ex agentes del CESID que, durante años, se dedicó a elaborar dosieres sobre las redes de corrupción, escándalos y ramificaciones en toda España. Jueces, fiscales, políticos, empresarios y otras personalidades han sido investigados. Así amagó el 25 de septiembre de 2014 durante su comparecencia por corrupción en el Parlament de Catalunya, al manifestar que pondría en marcha el ventilador.

Para el ex Molt Honorable, no es una situación nueva. Ya el 31 de mayo de 1984, con motivo de la querella por el caso Banca Catalana, en una muestra más de su gran cinismo, Jordi Pujol se enrocó en la Generalitat y se puso como ejemplo de ética pública

En el escándalo de Banca Catalana, Jordi Pujol tocó convenientemente a los miembros del Tribunal que lo juzgaba y salió absuelto. El fiscal Villarejo, recientemente, ha aireado la orden de dejar en paz al “Molt Honorable”, que recibieron los fiscales de parte del Gobierno de Felipe González.

El abogado Piqué Vidal investigó las debilidades de cada uno de los 41 magistrados de la Audiencia de Barcelona que tenían que decidir si procesaban o no a Pujol y los visitó uno a uno para evaluar quien estaba dispuesto a “dejarse convencer” y les hizo una oferta personalizada que no pudieron rechazar.

Con cargo al erario público, las ofertas consistían en “ayudas al hijo yonqui”, “puesto de trabajo de la esposa con problemas”, “cantidades económicas para situaciones desesperadas” y un largo etcétera. Era 1986, y un día antes de la votación Piqué Vidal anunciaba a Jordi Pujol: “Presidente, ganaréis por 33 a 8, que fue exactamente el resultado de la votación del día siguiente” –según Salvador Sostres.

Para apoyar la investidura de José María Aznar en 1996, Jordi Pujol exigió desmantelar el CESID en Barcelona.

Los apoyos al Klan

Lo acontecido en el Ayuntamiento de Mataró resulta suficientemente clarificador. Una moción presentada por Ciudadanos, apoyada por PP y PSC, aprobó retirar todas las placas con el nombre de Jordi Pujol o de cualquier otro alto cargo público implicado en casos de corrupción y con condena firme. La propuesta fue rechazada por CiU y obtuvo la abstención de la CUP, ERC, Volem y una concejala no adscrita. Los separatistas acusaron a Ciudadanos de haber presentado la moción por “rencor”. Está claro que los separatistas están por encubrir la corrupción de los caciques y que poco o nada saben de honradez e higiene democrática.

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