24/1/13

Como las golondrinas, también volverán las protestas

Volvieron las protestas al vestíbulo del Hospital Joan XXIII de Tarragona y la Junta de Personal anunció que estas concentraciones se reproducirían cada miércoles.

La dirección del Hospital Joan XXIII indicó que se replantearán algunas de las cuestiones indicadas por los trabajadores, que se concentraron en respuesta al llamamiento de la Junta de Personal de dicho centro sanitario

En la concentración del día 23 de enero, ochenta y siete trabajadores se reunieron para mostrar su rechazo, con silbidos y carteles de protesta, a las medidas de recortes continuos que practica la Dirección del centro sanitario. Medidas que suponen una interpretación a la baja de la legislación vigente y de las decisiones adoptadas en la Mesa Sectorial de Salud, cuya próxima sesión está anunciada para el día 1 de febrero de 2013.

Ferran Aiximeno, delegado de CCOO y secretario de la Junta de Personal, señaló que se prepara una gran movilización para mediados de febrero en defensa de la sanidad pública y contra los recortes.

Entre sus denuncias, los sindicatos destacan que el Camp de Tarragona es la región con mayor lista de espera, solamente reducida a finales de año con motivo de las elecciones de noviembre de 2012, cuando se habilitaron quirófanos durante un breve período de tiempo.

Asimismo las quejas de los trabajadores del Hospital se extienden al hecho de que ellos mismos deberán recuperar el tiempo que empleen en acudir al médico para visitarse, así como compensar el tiempo destinado a atender a un familiar hospitalizado.

También, el sindicato CGT dio por concluido, este martes pasado, el período de recogida de firmas para exigir la apertura durante las 24 horas del servicio de Hemodinámica. Más de siete mil personas han suscrito la queja por la reducción del horario de un servicio tan esencial para la vida humana.

Cientos han sido las quejas por las largas listas de espera en los últimos años. Hay quien asegura que, por lo menos, durante veinticuatro meses – de noviembre de 2010 a noviembre de 2012- le han llamado 20 veces para que les indicara si seguía interesado en operarse, intervención que acabó realizándose en diciembre de 2012 y en Tarragona, ya que, previamente, se le había ofrecido operarse en Valls o en Reus. No obstante, parece ser que la espera media suele exceder los 8 meses, mientras en el resto de Cataluña es de unos cinco meses y en el resto de España de unos 84 días. Otros muchos casos, están en listas de espera y desde hace tres años no reciben llamada alguna. Conocidos estos datos, se nos plantea la importancia de una gestión adecuada, cosa harto difícil en una Cataluña nacionalista, cuyos responsables están obsesionados por desmontar la sanidad pública y se proponen como meta reducir un 2% las listas de espera, de acuerdo con ciertos criterios de gravedad, evaluable por los médicos.

Para Agustí Aragonés, delegado del sindicato CGT, esta meta es insuficiente y ridícula, tal y como se dispararon las listas de espera respecto a 2010. Para este sindicalista es «mucha casualidad», que todos los esfuerzos por reducir las listas de espera se produjeran justamente los días previos a las elecciones.

Y, en el ambiente, pululan ya los aires de una nueva convocatoria de elecciones en Cataluña. La economía no puede aguantar más tanto desatino.

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15/1/13

¿Es patriótico y democrático el latrocinio y la corrupción?

Más de treinta años de nacionalismo han convertido Cataluña en una profunda ciénaga, cuyo hedor impregna cualquier asunto relacionado con el poder. Buena parte de los medios de comunicación de Cataluña tratan de disfrazar el olor sin conseguirlo, puesto que, a pesar de la maniobra de distracción del independentismo, aumenta el número de ciudadanos hartos de soportar tal podredumbre. En el último mes he podido comprobar cómo algunos fanáticos del nacionalismo van abriendo los ojos ante una realidad que los medios de comunicación de los que recibían toda su fuente de información han estado treinta años ocultándoles. Y es que la fuerza de la evidencia de los hechos acaba, necesariamente, abriendo los ojos a los ciudadanos que aún conservan un mínimo de honradez para plantearse algunas preguntas.

Así, en plan Gestalt Polizei, se ve en Internet a los caciques propietarios del imaginario Estado. La familia Pujol, dispersa por los paraísos fiscales, ha hecho mutis por el foro y no sale en la foto

¿Asumirán algún día los nacionalistas catalanes algunas de sus responsabilidades? ¿Cuántas sentencias tendrán que emitir los Tribunales para que las asuman? En realidad, ¿Se llegará alguna vez a que una sentencia condene la corrupción del poder nacionalista? ¿Cuántas sentencias condenatorias se necesitarán para que alguno de estos irresponsables ingrese en prisión?

En el último de los casos que vieron la vía judicial, el caso Pallerols, los ciudadanos esperaban una sentencia. Pero, el día 8 de enero de 2013, día en que se debía celebrar el juicio, no se celebró éste porque todas las partes llegaron a un acuerdo para evitar que los condenados ingresasen en prisión. El Pacto supone que Unió Democràtica de Catalunya (UDC) admite haberse lucrado a través de subvenciones del departamento de Treball entre 1994 y1999. El pacto con la fiscalía incluye el abono de 388.000 euros por parte del empresario andorrano Fidel Pallerols, Vicenç Gavaldà, Lluís Gavaldà, Santiago Vallbé i Unió Democràtica de Catalunya en concepto de indemnización. Además, las tres personas físicas afrontarán una multa que en total asciende a 250.000 euros. Finalmente, quedan absueltos Jaume Pallerols, Maria Creu Guerrero y Dolors Llorens.

En el 2000, Duran Lleida prometió que asumiría responsabilidades si se demostraba que hubo financiación irregular de Unió Democràtica de Catalunya. El presidente de Unió, ha manifestado al diario chileno La Tercera, que, en su día, el partido asumió responsabilidades políticas y a las personas, ahora condenadas, se les abrió una comisión de investigación con personas ajenas y unas fueron expulsadas y otras se dieron de baja del partido.

Por tales motivos, al insistir que UDC no se financió de manera ilegal, Josep Antoni Duran i Lleida ha roto su silencio para aclarar que no piensa dimitir por el caso Pallerols. Afirma Duran que el partido no conocía los hechos, y que el fiscal dijo claramente que los responsables del partido no tenían noticia de eso. En sus declaraciones insistió Durán que Unió “no está imputada ni condenada”.

Casi todas las fuerzas políticas han solicitado la dimisión de Duran Lleida y han hablado con desconocimiento de los considerando del Pacto e, incluso, en sus declaraciones han ido mucho más allá de lo que fue el fiscal adscrito al caso. Duran ha quedado afectado hasta el punto de anular una comida con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que había pedido su dimisión por el acuerdo-resolución judicial del caso Pallerols, alegando que "Yo no me siento con alguien que pide mi dimisión", porque no lo comparto y porque hay "un ánimo destructivo general que es nocivo".

De alguna forma, los dirigentes de Convergència han aprovechado para desmarcarse de una Unió reticente ante esa huida hacia delante que representa la consulta independentista derivada del pacto de estabilidad parlamentaria entre CiU-ERC.

Pacto entre fuerzas unidas por un denominador común: el caciquismo y su pensamiento único que tiene obnubilados a unos acomplejados socialistas y comunistas, incapaces de discernir sobre la incompatibilidad entre el nacionalismo y el socialismo, incapaces de discernir sobre el verdadero debate de la ciudadanía que no es otro que no alimentar conflictos artificiales, que no es otro que defender la igualdad de las personas y no apoyar desafíos y las locuras independentistas de unos individuos que han sido cogidos con las manos en la masa y que, enrocados tras una bandera, tratan de eludir la acción de la justicia y de no transitar por el camino que conduce al ingreso en prisión. Esos caciques necesitan, ahora, la carne de cañón de unos cuantos pardillos para parapetarse tras ella y que sean otros los que pringuen y paguen el pato creyéndose que van a decidir algo por sí mismos, cuando otros ya han decidido por ellos con sus declaraciones soberanistas.

Mientras, los caciques tratan de silenciar a los medios. Por ejemplo, compran edificios a El País y éste ya se encarga de no informar debidamente sobre los negocios y la evasión que envuelve a la familia Pujol Ferrusola, a la familia Mas y a tantas otras granadas familias del nacionalismo caciquil catalán. Aquellas familias que, en sus webs y blogs, denuncian supuestos déficits de balanzas fiscales, supuestos expolios fiscales, pero que nunca mencionan la evasión fiscal, a pesar de que se mueven como pez en el agua en casi todos los paraísos fiscales de nuestro planeta tierra. Para estos caciques catalanes, acostumbrados a ningunear a los no nacionalistas y a los emigrantes, especialmente a los andaluces y extremeños, su mundo no tiene fronteras. Unas fronteras que sí quieren imponer al resto de los ciudadanos de Cataluña. Son patéticos estos caciques si creen que, con su sentimentalismo y su visceralismo, el latrocinio y la corrupción serán algún día democráticos y patrióticos.

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15/12/12

Separatistes, NO

En el artículo Separatistes, NO firmado como C.V. (Carlí Vallenc) y publicado el 15 de febrero de 1919 en Joventut núm. 6, Tomàs Caylà Grau se muestra contrario al separatismo, ni tan siquiera proclive a veleidades de este tipo. Pensaba que las fuerzas políticas separatistas intentan aplicar en su ámbito los mismos errores que el centralismo liberal aplicaba en toda España, entronizando un centralismo a menor escala. Un centralismo que se contrapone al foralismo carlista que conduce, por arriba, a la unidad de la Patria y, por debajo, a la afirmación de las personalidades sociales inferiores: comarca, municipio, distrito, barrio… Los fueros como conjunto de leyes y costumbres que regulan los derechos y las libertades, los deberes y las finalidades de la persona, de la familia y de los cuerpos intermedios de la sociedad. Son barreras ante los abusos del poder y cauce por donde discurrir las libertades de los españoles.

Tomàs Caylà i Grau, Vallenc Ilustre, que fue concejal del Ayuntamiento de Valls y Jefe Regional del Carlismo Catalán

Caylà, ejerció la abogacía en Valls y fue el impulsor de las publicaciones Joventut y La Crònica de Valls. Su producción periodística fue intensa y extensa desde 1919 hasta 1936, en que moriría asesinado. Reproducimos íntegro el mencionado artículo que, a pesar de los años pasados, vuelve a tener plena actualidad.

He aquí el texto en catalán:
    “En els actuals i difícils moments polítics en que es troba Espanya, amb el gran nombre de problemes que la post-guerra va plantejant i sobre tot amb el greu conflicte català, ens cal a tots els espanyols i especialment als catalans conservar la serenitat, per no portar les discussions i els idealismes per terrenys escabrosos amb equivocades actuacions i amb perilloses estridències.
    Es per això que nosaltres, pertanyents a un partit polític en qual programa hi va compresa l’obtenció d’una autonomia política plena per nostra catalana terra i quals treballs a son favor no poden negar-se, perquè per tan nobles ideals ha donat la sang de sos partidaris en els camps de batalla, hem de fer notar la improcedència de certes afirmacions separatistes que en un entrefilet de son últim número fa el setmanari nacionalista de nostra ciutat.
   No és pas el partidisme, sinó nostre gran amor a Catalunya, el que ens mou a fer tals afirmacions, perquè ens dol en l’ànima el veure que la gran i noble causa de Catalunya, què és la d’Espanya, és convertida en una culpable campanya separatista que de tenir realitat sols serviria per a entregar a nostra tan volguda terra en mans de l’Estat més centralista d’Europa.
    Cal que els que tal campanya emprenguin es capacitin de la greu responsabilitat que contreuen, doncs a més de contribuir al desviament de les masses catalanistes, omplen de recel i , allunyen de son costat als mateixos catalans, a la vegada que fan odiosa la causa de Catalunya als habitants de les demés regions espanyoles.
    Nosaltres creiem que l’entrefilet de Pàtria no obeeix al modo de pensar del confrare, i que ha estat escrit en uns moments de patriòtica exaltació, que de tots modos és sempre culpable, quan, com en el cas present, pot causar greus perjudicis a la causa que es defensa, i ho creiem encara més després de les terminants afirmacions del senyor Cambó declarant separats espiritualment del partit nacionalista als que donguesin cabuda a sentiments separatistes, doncs no volem creure que dit partit fes unes afirmacions i una campanya contraposada a Catalunya.
    Si així no fos, si la campanya iniciada per Pàtria continua, nosaltres considerarem al mentat setmanari com a enemic de Catalunya, i no podrem col.laborar amb sos elements per la causa de nostra pàtria perquè hi ha punts, i un dels tals és el del separatisme, en que no és possible la transacció.
    Enfront del “Visca Catalunya independent” símbol del separatisme, hi posarem sempre el de “Visca Catalunya espanyola”, disposats a defensar-lo en lo que necessari sigui en tots els terrenys, perquè no volem que els centralistes adquireixin el més mínim dret per a intervenir en sa defença dintre casa nostra”.

Caylà defendía que el foralismo carlista se contraponía al despotismo liberal de los nacionalismos, cuyas doctrinas autoritarias eran parecidas a las soviéticas y a las prácticas claramente fascistas. Por ello, reafirma la defensa de la autonomía sin perjuicio de la unidad española, de acuerdo con los principios tradicionales de una España regida por una monarquía federativa integradora de todos sus pueblos, a quienes unen intereses de orden histórico, económico, cultural, etc., para configurar un estado federal.
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30/11/12

La manipulación nacionalista: la encuesta del CEO y el sondeo a pie de urna de la FORTA

La jornada del 25-N quedará clavada en la historia personal de Artur Mas, y de todo su equipo de asesores, absolutamente obnubilados por las encuestas del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat de Catalunya. Una jornada absolutamente marcada por otra muestra más de la paranoia identitaria: el coste electoral, inútil e innecesario, de más de 35 millones de euros para un viaje a ninguna parte. Recordemos que con el euro por receta recauda la Generalitat 9 millones al mes. El govern dels millors ha vuelto a mostrar su incapacidad de gestión de una situación y, en román paladino, se podría decir que “la cagaron”.

Los cineastas de Hollywood, Bollywood, e, incluso, de Pallywood, describirían la jornada del 25-N como la gran cagada de Artur Mas, o como la irrupción del Mas, més caganer i independent, ya que su notable deposición ha sido pública y con cámaras de televisión de por medio, cuando los auténticos caganers del país, son meras figuritas ocultas en un rincón, detrás de un arbusto, donde hacen sus necesidades al aire libre

Sin ningún género de duda, el 25-N se pudo comprobar que las necesidades “del país” no eran precisamente las de Artur Mas y su banda independentista, proclives a romper la convivencia ciudadana al precio que sea. Eso sí pagando siempre con dinero público, con ese dinero público que, todavía, la corrupción transversal catalana no ha podido encaminar hacia los paraísos fiscales.

Una campaña electoral alocada

En septiembre, tras el fuerte desembolso económico de la Generalitat concediendo subvenciones a las entidades y organizaciones pro-independencia, se realizó la manifestación por un estado propio que reunió unas doscientas mil personas. Artur Mas decidió asumir el clam del 11-S para convocar elecciones. No había pasado ni dos años desde que Artur Mas ganara las elecciones de 2010, cuando, con el telón de fondo de una futura consulta independentista, realizó una nueva convocatoria con la intención de arañar, al menos, seis nuevos diputados que le permitieran alcanzar la mayoría absoluta de 68 diputados. Con su decisión abría la espita al baile otoñal de pinochos profiriendo mentiras durante las dos semanas de campaña.

Perdida la mayoría absoluta en los sondeos divergentes, el convergente Mas redefinía la clave en ver si aumentaba la distancia con el segundo partido. El ganar con comodidad no puede ocultar el quedar prisionero de su arriesgada estrategia, que le hace depender de ERC. La obtención de dos tercios por parte de las fuerzas soberanistas no resuelve el problema. Si en septiembre los partidarios de la independencia se situaban en 54% frente al 33%. Tras el fracaso del viaje de Artur Mas a Bruselas, la confianza bajó al 49% frente al 40%. Al constatarse que ni la UE ni la comunidad internacional apoyarían la independencia la relación era del 45% frente al 44%. Mas pensaba en que el soberanismo tendría unos 90 escaños; pero, éstos han quedado reducidos a 74, dos menos que en 2010, sin llegar a los dos tercios del Parlament.

El caos de gestión es tal que, día a día, se suceden los escándalos en el Oasis catalán

CiU no calibró bien el impacto de las noticias de enriquecimiento de la familia Pujol y de Artur Mas. Al tener bajo su dominio a los medios de comunicación de Cataluña, consideró que era un montaje de la prensa de Madrid –alegaban que casi no se vende en Cataluña y son cercanas al PP- y que un borrador de un informe de la policía no es un artículo de fe. Pero, la confianza excepcional demandada por Mas se vio, finalmente, afectada al hacerse evidente que la financiación de CiU estuvo conectada con la gestión fraudulenta de Félix Millet en el Palau de la Música.

¿Cómo se cocinan las encuestas del CEO?

En el momento de la realización de las encuestas preelectorales, CiU tenía 62 diputados, y las encuestas le otorgaban una horquilla entre 60 y 64 escaños, lejos de la mayoría absoluta de 68 escaños. No obstante, por estricta fidelidad al poder, el Centre d´Estudis D´Opinió de la Generalitat (CEO) le concedería la mayoría absoluta, al analizar el trabajo de campo que les realizó la empresa DYM, contratada para entrevistar a 2.500 personas durante los días 22 a 30 de octubre y con un margen de error del 2,47 por ciento.

En casa, recibimos la llamada de una encuestadora que, el día 26 de octubre de 2012, llamó a un familiar. Después de inquirir datos personales –sexo, edad…- para ver si se correspondía con el perfil a entrevistar, y comprobada la idoneidad, la encuestadora procedió a lanzar su batería de preguntas sobre el conocimiento y valoración de líderes, etc. Algunas de las preguntas se presentaban en forma inversa o en negativo para inducir a declarar aquello que el patrocinador de la encuesta deseaba oír. Entre la retahíla de preguntas, en las que no se cayó en la trampa, hubo unas en las que la encuestadora insistió muy especialmente, aquellas referidas a las consultas sobre la independencia y a la de si se estaba a favor o en contra de la misma. Al darle un NO rotundo como respuesta, la encuestadora dio por concluida la encuesta alegando que la persona entrevistada no estaba dentro del perfil que necesitaba. Nos quedamos sorprendidos de cómo se realizaba la encuesta para el CEO, máxime cuando la persona encuestada había dirigido equipos de encuestadores y había sido delegada territorial de una empresa demoscópica de ámbito internacional durante dos décadas de su vida.

Un mes después, el 26 de noviembre, el Director del CEO, Jordi Argelaguet, a través de Catalunya Ràdio, ponía su cargo a disposición del Govern de la Generalitat por los errores cometidos en el barómetro publicado el día antes del inicio de la campaña electoral del 25-N, que daban mayoría absoluta a CiU con el 43,4% de los votos y una horquilla de escaños entre 69 y 71, una veintena más de los realmente conseguidos. En su breve autocrítica, Argelaguet culpaba del error al alto número de indecisos (29,5%), que dejaba un panorama abierto y convertía en "decisiva" la campaña electoral, que ha sido muy intensa y con muchos golpes de efecto. Sin duda, estas erróneas predicciones, para nada irrelevantes, no habían influido en Artur Mas, ya que éste había convocado las elecciones antes de que valorara las encuestas el profesor Jordi Arguelaguet, del Departamento de Ciència Política i Dret Públic de la Facultat de Ciències Polítiques i de Sociologia de la UAB.

Al valorar la encuesta, Argelaguet aseguraba que difícilmente CiU podría perder ya la mayoría absoluta, al tiempo que estimaba "bastante clavado" el resultado de 15 diputados para el PSC. En una muestra de tales dimensiones, si el trabajo de campo está bien realizado, no cabe semejante chapuza de la Generalitat. Pero, ya hemos relatado una pequeña muestra de ese trabajo. No en vano, Jordi Arguelaguet es más conocido como escritor de artículos y ensayos sobre política lingüística en Cataluña, entre otros, "La política lingüística de la Generalitat: l'acció pública per a l'extensió del coneixement i l'ús del català", dentro de Govern i polítiques públiques a Catalunya, Edicions UB-Servei de Publicacions UAB, Barcelona 2001.; o El procés d'elaboració de la llei de política lingüística, Ed. Mediterrània, Barcelona.

En este gráfico del CEO se comparaba los resultados del 28 de noviembre de 2010 y la encuesta del 7 de noviembre de 2012

En la encuesta del CEO, el PSC, aunque tenía un voto oculto, se hundía en los 15 diputados (13 menos de los que tenía). El PP entre 18-19 actas apuntaba al estancamiento, ERC con 14 diputados subía, ICV-EUiA con 10 diputados se mantenía y Ciutadans con 6 obtendría grupo propio y la CUP presentaba una horquilla del 0-3. Según la encuesta, a favor de la independencia estaría el 57% del electorado, en contra un 20% y se abstendría en una consulta el 14%. Sumando estos tantos por ciento, comprobarán que no se llega al cien por cien.

Con otra línea de trabajo, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) otorgaba la victoria a CiU sin mayoría absoluta y dibujaba el siguiente panorama: 63-64 diputados para CiU, 19 para el PSC y entre 16-17 para el PP. Ascendían ERC (17 diputados), ICV (11 diputados) y Ciutadans (7 diputados). Bajaría el SI de cuatro a un diputado. Entre el 41 y 44% catalanes serían independentistas. Artur Mas, Oriol Junqueras y Joan Herrera eran los candidatos mejor valorados y los peores valorados Alicia Sánchez Camacho, Albert Rivera, Pere Navarro y Alfons López Tena. La participación sería de un 74% y la coalición preferida sería la de CiU-ERC. Sólo el 36,5% aprobaba la gestión de Mas. Los problemas de los catalanes tenían este orden: el paro (59%), la economía (11,4%), la financiación autonómica (7,9%), la sanidad (5,7%), el autogobierno (5,6%) y la educación (4%).

Sin embargo, en la semana del 12 al 18 de noviembre, ya se intuía que la marea electoral de CiU, agitada por las olas de la manifestación del 11-S se diluía al tocar la arena de la playa. El domingo 18 de noviembre, los diarios ABC, El Mundo, El País, El Periódico, La Razón y La Vanguardia, publicaban sus propios sondeos que, en la línea del CIS, alejaban a CiU de la mayoría absoluta en Cataluña en las elecciones autonómicas y el máximo que le otorgaban eran 64 diputados.

Las encuestas de los principales diarios tampoco estuvieron en la línea de aciertos que se podía esperar de ellos

A pie de urna, el sondeo de la Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos (FORTA), mostró una vez más el voto oculto que tienen las candidaturas no nacionalistas. En este sondeo, CiU obtenía una horquilla entre 54-57 (obtuvo 50); ERC entre 20-23 (21); PSC entre 16-18 (20); PP entre 16-18 (19); ICV entre 10-12 (13); Ciutadans entre 6-7 (9) y CUP entre 5-6 (3). Además del problema de unos gestores incapaces y corruptos, Cataluña tiene un problema de libertad. No todos los ciudadanos pueden hablar con libertad en un régimen que se desliza por la coacción y la coerción social, sustentada por una red clientelar de entidades y organizaciones subvencionadas para el paroxismo, para la exaltación extrema de los sentimientos y pasiones.

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