1/8/16

Tras el 26-J, siguen sin dar la talla

Continuamos con el esperpento del sectarismo político. Como para preguntarse: ¿a quién le importa los graves problemas que tiene España?

Sin priorizar, enumeraré algunos:
* Golpe de Estado programado desde el separatismo catalán, que confunde la autonomía organizativa de las instituciones con el apropiárselas para su propio y exclusivo beneficio.
* Inestabilidad política derivada de la ausencia de sentido de Estado de unos dirigentes políticos que plantean debates artificiales para romper la convivencia en la sociedad y algunos de ellos confían en alcanzar el poder mediante la prédica del odio.
* Corrupción política y social generalizada, que aleja las inversiones y las oportunidades de crecimiento..
* Déficit público sin resolver y cuya solución, por lo visto y oído, no está cerca.
* Deuda soberana que sobrepasa nuestra capacidad de generación de PIB y que, si la bonanza acompañara, eliminarla nos llevaría hasta el 2050.
* Austeridad y control del gasto público.
* Compromisos para recuperar la credibilidad en Europa.
* Administración Pública sobredimensionada, incapaz de redistribuir sus recursos humanos, y sometida al nepotismo de partidos políticos y organizaciones que la usan para colocar afiliados y parientes, aunque no sepan hacer la O con un canuto. Las pruebas objetivas y la transparencia para proveer las plazas públicas llevan camino de pasar a la historia.
* Amenazas continuadas por parte del yihadismo, ávido de nuevas masacres y acciones terroristas en nuestra Patria.

El quinteto maléfico, con el maquinador Artur Mas al fondo, ¿conseguirá barrer la casa o acabará derribándola?

Ha pasado un mes y los líderes políticos siguen con su Cortejeo de Pavo Real, pavoneándose ante sus electores y escenificando posturas de cara a la galería. La izquierda y sus marcas blancas mantienen su estrategia y sus pretensiones. Pero, en el 26-J los votantes los dejaron fuera de juego y en esa posición permanecen. Olvidan que el gran triunfador de aquella jornada fue el abstencionismo. Tampoco han sabido valorar que, a pesar de tener que imponer recortes y sacrificios muy severos en la legislatura, Rajoy volvió a ganar.

El PSOE, que intuía sus exequias en el 26-J, se paseó feliz por Mojácar para acabar redactando manifiestos de apoyo a su candidato, pese a tener los peores resultados de su reciente historia. Podemos, sin poder nada, se lame los sarpullidos de escándalos que van cubriendo su epidermis, y continúa sin poder engullir al PSOE. De momento, los podemitas se distancian de la Grecia de Syriza, de la Venezuela de Maduro y silencian sus compromisos con el Irán de los Ayatolás. Además, su entente con IU, en lugar de sumar, restó votos. En general, se podría decir que allí donde gobierna Podemos ha perdido votos.

Ciudadanos, tras intentar pescar votos en los caladeros de PP y PSOE, anda obsesionado con pasarle la presión de la negociación al PSOE. En el camino ha moderado su beligerancia contra el nacionalismo y ha ido dejando mensajes contradictorios para no ajuntar a Rajoy.

Aprovechándose de la estrechez de miras de PP, PSOE o C's, los separatistas catalanes siguen con su monotema de la independencia, asociándose con todo tipo de gentes nada presentables.

Casi al unísono, gran parte de los ciudadanos, incluso votantes del PP, PSOE o C's, a las preguntas sobre nuestro futuro inmediato concluyen que España no puede continuar así. Pero, cuando a esa cuestión responden los llamados expertos, ya sean politólogos o políticos sin más, no sacan conclusión alguna al liarse de sobremanera hablando de pactos entre siglas y de líderes de escasa talla política. En general, la ciudadanía se está cansando de que el prurito de cada dirigente se anteponga al interés de los ciudadanos de España.

A la vieja y a la nueva política les une la inmadurez y la visión a cortísimo plazo, y, por supuesto, la indigencia intelectual de sus dirigenyes. Creen controlar los tiempos políticos; pero, su ambición impide medirlos con exactitud. Por su escasa capacidad para decidir, continúan dispuestos a no dejar gobernar a la opción que sigue ganando las elecciones. En su incoherencia prefieren caer en la intención de voto e insuflarse ánimos confiando en encuestas manipuladas. Los de Pedro Sánchez, tras superar el “sorpasso” del 26-J, aún estudian si unas terceras elecciones les permitiría sacudirse al moscardón de Podemos. Y del PSC nadie sabe de qué va.

Quienes venían a regenerar la política huyen de su responsabilidad y no sólo no asumen derrota, errores o estrategias fallidas sino que se empecinan en ellas. En ese ambiente, como nadie se baja del burro, salvo honrosas excepciones, el sentido común en España anda escondido desde hace tiempo.

Ese “culto al perdedor”, ensalzado por aquellos medios de comunicación que tratan de hundir al ganador, ha creado un frente mediático encabezado por las cadenas televisivas de Antena 3, La Sexta, Cuatro o Telecinco y sus correspondientes medios escritos así como determinadas emisoras y medios autonómicos. A los tertulianos les dominan sus fijaciones maniqueas y, en ese aspecto, los de La Sexta obtienen la mejor nota.

Sumisos ante la ideología, que les incapacita para analizar el momento presente, los perdedores mantienen su veto a Rajoy, sin saber cómo pasar del veto al voto y sin aclararse con la abstención o con el Sí, que pudiera contribuir a la gobernabilidad de España. Su negativa a negociar con Rajoy, no la entienden muchos de sus electores y su falta de pragmatismo no es bien aceptada en Europa. Sus fobias, cainismo y frikismo extienden la decepción por España.

Someterse o no a la sesión de investidura

En ejercicio de su función arbitral, el Jefe del Estado cumplimentó su ronda de entrevistas con los grupos políticos, excepto Bildu y ERC, y propuso la investidura de Mariano Rajoy como jefe del Gobierno. Tras la aceptación y posterior rueda de prensa de Mariano Rajoy, el resto de partidos lo criticaron y acusaron de no querer someterse a la sesión de investidura.

Sin despejar la duda de si Rajoy se presentará a la investidura o declinará hacerlo, desde el PP advierten que “antes de la coherencia jurídica está la política y la personal”. Pese a la claridad del artículo constitucional y a la propuesta del Jefe del Estado, sería posible el no comparecer.

Imagen de la investidura de Mariano Rajoy en el Congreso de Diputados, el 20 de diciembre de 2011. ¿Se repetirá la jugada?

Sobre la investidura, el artículo 99.2 de la Constitución señala: "El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara".

Para el profesor Jorge de Esteban, con la previsión de una votación de investidura se exige que el Parlamento manifieste expresamente que otorga su confianza al gobierno, para que éste inicie su gestión con una situación política despejada y con la expectativa de poder gobernar con el suficiente apoyo parlamentario.

Como principio general aplicable a cualquier español, a nadie se le puede obligar a ir a la investidura -según Eduardo Vírgala, catedrático de Derecho Constitucional de la UPV. Para el Catedrático de la UB, Xavier Arbós, “no existen medios para obligar a cumplirlo”, ni mecanismos para poder sancionar al candidato si decide no ir a la investidura.

Para Miguel Revenga, la ortodoxia constitucional admitiría la renuncia a comparecer ante el Congreso si el candidato encontrase “dificultades políticas imprevistas a la hora de diseñar su programa de Gobierno o para encontrar al equipo encargado de ejecutarlo”. Para Vírgala, si el candidato no está en condiciones de someterse a esa sesión, debería comunicar su renuncia a la presidenta del Congreso y al Jefe del Estado.

Aunque el art. 99.4 de la Constitución habla de “sucesivas propuestas”, tras el fracaso en la investidura de Pedro Sánchez, el Jefe del Estado no realizó otra propuesta.

En medio de este panorama desolador, y en plena canícula, Mariano Rajoy negociará los apoyos necesarios para ser investido presidente y formar un gobierno en minoría, si le dejan. ¿Serán capaces Rajoy, Sánchez y Rivera de calibrar la gravedad de la situación y proceder a conformar un gobierno de concertación como hacen en otros países de Europa?¿O seguirán con las capulladas a las que nos tienen acostumbrados en los últimos tiempos?

Y así está el vodevil, con políticos que, de momento, no dan la talla, y que salen a escena para no decir nada coherente con las necesidades del país.

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26/6/16

El mal menor ante el 26-J (y II) Experiencias, improvisaciones, promesas, agresiones y valores

Con la vuelta a las urnas del 26-J se inicia el período que nos conducirá hacia un otoño caliente. Previamente, una labor de zapa de seis meses han permitido que encuestas y sondeos fueran marcando tendencia electoral para crear una situación de polarización entre PP y Podemos, y para dejar a PSOE y Ciudadanos como invitados a los postres. No han escatimado en triquiñuelas y apaños para crear esas expectativas de voto.

En estas elecciones existe cierta unanimidad: todos quieren atizar, con mayor o menor odio y al grito de “leña al mono”, al mismo muñeco del stand de la feria

Entre todas las opciones que se presentan en los comicios, en las encuestas y sondeos sólo se preguntarán por unas pocas dejando al resto en el limbo político. Ante los electores se condicionan así a las candidaturas presentadas. Con la mascarilla puesta, muchos electores sucumbirán ante el mal menor. Así, optarán por elegir entre la vieja y la nueva -en realidad, vieja, viejísima- política; entre quienes tienen experiencia de gobierno y los que carecen de ella: entre quienes aún conservan en sus formas un atisbo democrático y aquellos que han optado por métodos y fines totalitarios; entre quienes aspiran a mantener espacios de convivencia democrática y aquellos que permanecen en el odio de la lucha de clases y persisten en su ideario de fagocitar y liquidar adversarios.

España necesita reformas para no volver a caer en la recesión. Se ha de prestar especial atención a los datos del PIB, de la EPA, sin eludir la cuestión del Euro, del tipo de interés, del plan de estabilidad y de las reformas. Al menos diez reformas se hacen imprescindibles. La del sistema de pensiones, dado el problema de pirámide invertida de población que sufre nuestro país, donde ya hay más muertes que nacimientos. La de Regeneración democrática y lucha contra la corrupción. La de las Administraciones Públicas. La del Empleo. La de la Deuda Pública. La de Educación. La de la Fiscalidad. La del modelo exportador. La de la Energía. La de Europa.

En general, los candidatos no tienen muy asumido que sus propuestas se han de articular debidamente, establecer plazos para su desarrollo y cumplimiento, y que sean factibles integrándose en unos presupuestos viables. Fuera del presupuesto sólo hay palabrería, demagogia pura y dura.

Tristemente, las bases de España para crecer están siendo saboteadas por la inestabilidad política, por el populismo y sus confluencias y por el nacionalismo catalán, como si se tratara de un viento de cola que hiciera zozobrar la nave hasta hundirla.

España debe prepararse para el período de las tres P: Paciencia, Prudencia y Perseverancia. Los Partidos han de comprender que ya pasó su época florida en la democracia española, aquella en las que tenían más posibilidades de repartirse cargos y que nadie reclamaba democracia interna y todos se ponían en primer tiempo de saludo ante las direcciones. Ahora, cuando las cosas no están tan claras y el reparto de cargos es más inseguro afloran las peticiones de democracia interna en los Partidos.

La experiencia de gobierno del PP

En dos ocasiones el PP ha dispuesto de la opción de gobernar.

En 1996, al no tener mayoría absoluta, Aznar cometió errores irreparables tales como pactar el apoyo de Jordi Pujol a cambio de la cabeza de Vidal Quadras, desmontando al PP en Cataluña; como transferir la sanidad y la educación; como entrar en el Euro al precio que fuera, sin analizar los pros y los contras de esa entrada. Al objeto de cumplir los criterios de deuda y déficit, Aznar vendió a los nacionalistas/separatistas todas las grandes empresas públicas españolas, fruto del esfuerzo y ahorro de todos los españoles durante más de medio siglo, por la décima parte de su valor. Sin el Euro la burbuja inmobiliaria no se habría producido y la crisis financiera hubiera sido menor.

En 2011, con una mayoría parlamentario de 186 diputados, Mariano Rajoy obtuvo el mayor poder estatal, autonómico y local que nunca dispuso un presidente de gobierno. Pero, no evitó soltar al asesino Bolinaga, ni la derogación de la doctrina Parot soltando a más de treinta asesinos etarras y a otros asesinos múltiples y violadores. Ni derogó la Ley de Memoria Histórica (o de Amnesia Colectiva), ni la Ley del Aborto de Aido, ni impidió el butifarréndum del 9-N, ni hizo cumplir las sentencias del Tribunal Supremo y del TSJC para poder estudiar el 25% en castellano en Cataluña. En 2016, a pesar de haber ganado las elecciones, renunció a presentar su candidatura a la presidencia de Gobierno.

Como garantía de un futuro gobierno, en caso de salir elegido, Mariano Rajoy presenta sus logros económicos y sociales y la promesa de mantener su política económica. Unos y otros dan versiones contradictorias sobre los resultados conseguidos en el ámbito de la deuda, del déficit, del empleo, de las pensiones y del empobrecimiento y desigualdad. Como muestra, entre otras, la Encuesta de Condiciones de Vida del INE.

En la campaña, el PP ha hecho especial hincapié en el voto moderado, el de la gente que no esté dispuesta a retroceder en la recuperación iniciada. Ha insistido que el voto a Ciudadanos en 25 provincias no sirve para nada puesto que no tendrán representación.

La experiencia de gobierno del PSOE

En 1982, el PSOE inició sus períodos de gobierno. En su mandato, Felipe González decidió la adhesión precipitada de España en las Comunidades Europeas. El mandato de Rodríguez Zapatero fue el del caos y el de la implantación del pensamiento único y sus ingenierías sociales y la imposición de la ideología de género y de las leyes contra el derecho a la vida de los más indefensos. Rodríguez Zapatero impulsó el odio ideológico y el silencio contra la propia corrupción de su partido.

Pedro Sánchez ha tenido que recibir avisos de varios reconocidos miembros de su partido. Y ha tenido que salir al quite, cuando Pablo Iglesias elogió la labor realizada por Zapatero. Al inconsistente Pedro Sánchez se le ocurrió decir que “Hasta Iglesias reconoce que los mejores presidentes son socialistas”. El PSOE de Pedro Sánchez no quiere negociar con el PP ni encamarse con Podemos. Por si las moscas, Felipe González ha pedido al candidato socialista que no pacte con Podemos porque quiere trocear a España. Y más de uno se pregunta: Si Pedro Sánchez, está en caída libre, ¿es lícito que siga bloqueando un gobierno para España?

En la presente campaña electoral, se escenificó la pelea pública entre Susana Díaz y la candidata por Barcelona, Meritxell Batet, el apoyo de Pedro Sánchez. Dijo Susana: “Que hoy mismo han dicho que defienden una hacienda catalana. ¿Qué están diciendo con eso? ¿Que quieren trocear la riqueza de este país? ¿Qué le están diciendo a los andaluces? Que aquí, donde la primera entidad financiera es la Caixa, cuando los andaluces paguen sus préstamos, hipotecas e intereses, ¿van a cotizar en esa hacienda catalana? ¿Eso es lo que le están diciendo a los andaluces? ¿De que estamos hablando?”. Batet respondió que: “En España no se saquea a los territorios”.

El PSC pidió prudencia a Pedro Sánchez, ya que “las grabaciones realizadas a Fernández Díaz implican al tripartito de Montilla”. El mismo PSC que filtraba la reunión del Partido Socialista con Oriol Junqueras del 15 de marzo y que negociaba con Xavier Doménech, de Barcelona en Comú, para entrar en el equipo dirigente del Ayuntamiento de Barcelona.

Un ejemplo de lo que ha devenido el PSC. Sobre el cartel de Ciudadanos, el anuncio de un acto del PSC, casi a la misma hora del mismo día

El mismo PSC que manipula carteles de Ciudadanos con la intención de atraer gente hacia sus actos políticos en detrimento del partido de Albert Rivera. El mismo PSC que se une a los separatistas para llevar ante los tribunales a los católicos por las celebraciones de la Semana Santa, como en Palafolls.

Unidos Podemos y confluencias, sus ramalazos totalitarios

¿Qué queda de aquello de los círculos bolivarianos? ¿El narcisismo de Pablo Iglesias y el egocentrismo de algunos cuantos dirigentes?

En esta campaña Podemos planteó un acuerdo de colaboración electoral con la finalidad de fagocitar a IU. La Izquierda Hundida de Alberto Garzón, auxiliado por Julio Anguita, puede entrar en una fase de autodisolución. De ahí, la campaña por separado que realizada por IU para que su gente se sienta cómoda y para potenciar sus referentes en los actos políticos y ante los medios de comunicación.

Por lo oído en campaña, tanto Unidos Podemos como el PSOE, aunque algo menos éste, plantean sablear al ahorro privado, proceder al expolio de la Seguridad Social: pagar más para recibir lo mismo, ya que no son capaces de atenerse a razones demográficas y a los cálculos actuariales correspondientes.

Y en la base un sindicalismo caduco que en las pymes no saben hacer otra cosa que obstaculizar su capacidad de hacer y de prosperar.

En Podemos llama la atención su política naïf con rebujitos, mariscadas y corazones. Con su programa de Ikea para el aumentos de impuestos y del IRPF. Un llamar la atención sin argumentos serios ni propuestas viables.

Mientras, deberemos soportar sus “procesiones del Coño insumiso”, el intento de Izquierda Unida y de Podemos para desterrar el carácter cristiano de la Semana Santa. Y ¿veremos como Ada Colau sigue arremetiendo contra mujeres concejalas y responsables de distrito? Los votantes de Unidos Podemos, En Comú Podem o Mareas saben de la impostura de esta gente, y, aún a sabiendas, permanecen abducidos en sus círculos.

¿En qué han devenido los dirigentes de Podemos? Veamóslo, personaje a personaje, con sus propias frases, dimes y diretes.

En la última semana, en previsión de no cumplir con las expectativas que les daban las encuestas, Pablo Iglesias ha lanzado la idea de pucherazo electoral en el 26-J.

¿Pablo Iglesias seguirá encontrándose cómo sus asesores le ponen en un brete? Como uno de sus contratados como asesor en el Congreso de los Diputados, Luis J-G-, que echó de cada a su compañero al descubrir que era un enfermo de Sida. Hecho denunciado por el afectado a través de la web del “Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (GTT-VHI)”, una asociación que asiste a los enfermos y sus familias. Otro de sus asesores, Pedro Antonio Honrubia, instaba a “los cristianos que se vayan a una isla y se hundan en ella”.

Podemos acude a estos comicios sin mencionar a Grecia y al gobierno de Syriza, donde cada día quiebran 59 empresas y 613 personas son despedidas. En cambio, elogió la gestión de gobierno de Rodríquez Zapatero, al que consideró como el mejor jefe de gobierno de toda la democracia.

En sus arengas dinamiteras, Pablo Iglesias no tiene límites. Elogia el liberalismo y, ahora, alude a España, y para ganarse el voto de la gente mayor, recurre a sus antepasados familiares y políticos. Menciones ensalzadoras sencillamente aterradoras:
* a su abuelo, que se dedicó a pasear adversarios para darles el matarile.
* a Rafael Alberti, quien a través de su columna periodística “A paseo” señalaba a las personas que, posteriormente, eran liquidadas.
* a Margarita Nelken, diputada socialo-comunista, miembro del Comité Nacional de Mujeres Antifascistas y del Comité de Auxilio Femenino, quien pistola en cinto daba tiros de gracia a los heridos en el Cuartel de la Montaña. Y como de sanguinaria era este personaje que el anarquista García Oliver, en varias ocasiones, la acusó de ser una de las principales organizadoras de la oleada de asesinatos, las “noches de espanto” en el Madrid en los primeros meses de la guerra.

No ha de extrañar, pues, que en el mitin de cierre de campaña de Podemos contara con la participación del grupo musical Los Chicos del Maíz, dedicados a humillar a las victimas de la banda terrorista ETA. De entre su gente, no es infrecuente encontrar gente con cierta predilección por asaltar capillas, pintar sus paredes, desnudarse en ellas, destrozar sus imágenes o agredir a los fieles. Agresiones que suelen acompañar de gritos como los de “España Laica” y “arderéis como en el 36”. Un matonismo, encapuchado o no, que es un problema para toda la sociedad y no sólo para los fieles católicos.

También, hemos podido comprobar como la “gauche divine” se ha trastocado en “gauche langosta”, de burguesitos a Casta. Pablo Iglesias, Irene Montero y 16 miembros de su equipo, se metieron una caldereta de las de 160€ por barba, en la terraza superior del selecto restaurante Ola de Mar de Palma de Mallorca, frente al Club Naútico del Portixol. Un restaurante frecuentado por el famoseo que acude a Palma. El juez Ylanes, que renunció a presidir el tribunal del caso Urdangarin, llegó tarde y cenó frugalmente.

Horas antes, Pablo Iglesias había protagonizado un mitin con Ada Colau, Monica Oltra, Xavier Doménech, Iñigo Errejón y el juez Juan Pedro Yllanes, cabeza de lista por Baleares. En el mítin, Pablo Iglesias acusó a hoteleros de Baleares de estar relacionados con los papeles de Panamá.

En las redes se habló de la evolución natural de los intitulados defensores del pueblo, que son capaces de transitar del “a las Barricadas” al “a las Mariscadas”. Le recuerdan su paso de antisistema y comunista, con dictadura contra el proletariado incluída, a la socialdemocracia. Pero, es de los que dice: “haz lo que digo, pero no lo que hago”. No se cansan de recordarle la financiación de Irán o Venezuela y le preguntan: ¿Qué haría en el casi de un conflicto de intereses entre España y Venezuela o Irán?

Acto seguido, los trolls podemitas -Plaza Podemos y los de la “Guerrilla”- se lanzaron a atacar en la red al medio que descubrió este devaneo de Pablo Iglesias. A pesar de las imágenes, por principio, los trolls establecieron que la noticia era falsa y que los discrepantes de Podemos eran unos analfabetos. Obviaban estos trolls que, el 21 de mayo de 2015, en Zaragoza, en un acto en apoyo a Pablo Echenique como candidato a la presidencia de Aragón, Pablo Iglesias arremetió contra Rita Barberá, el PP y el PSOE. Acusaba a Rita Barberá de comer langosta con cargo al Ayuntamiento de Valencia. Obvian, también, los sobresueldos asignados a Carolina Bescansa mediante contratos fantasma de la Universidad Complutense. O las trapacerías de Iñigo Errejon en la Universidad de Málaga o sus asesorías internacionales en CEPS. El mismo Iñigo Errejón que decía a los miembros del PP: “Tienen 5 días para hacer las maletas y destruir documentos”.

Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, nos ha dejado en campaña multiplicidad de frases como éstas: “Ciudadanos da risa, el PSOE da pena y el PP da miedo”.

En una muestra más del totalitarismo de Podemos, que pone la Justicia al servicio de la política y no del derecho, Monedero dixit: “Muchos jueces van en las listas de Podemos porque esperan que un gobierno de Pablo Iglesias les dé la orden de meter en la cárcel a los sinvergüenzas del PP”. Asegura que, también, muchos guardias civiles esperan esa orden. Así concibe Monedero el Estado de Derecho.

Afirmaba Monedero que en el PSOE "andan como pollo sin cabeza" y aconsejaba a Pedro Sánchez que diga ya que apoya un Gobierno de cambio con Podemos, que es lo que, a su juicio, esperan sus votantes "deprimidos" para movilizarse. Sobre Ciudadanos sostuvo que era "la muleta del Ibex 35 ante la bajada del PP".

Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos, criticó que Díaz y Fernández Vara enfrenten a Andalucía y Extremadura con Cataluña, como hace el PP dijo. En su discursear puso como ejemplo de inversión social y de reducción de la deuda a los ayuntamientos de Barcelona y Madrid. Y precisó que sólo ellos rebajan la edad en los parlamentos y aumentan la presencia de mujeres. Entre las guindas del chaquetero Pablo Echenique, está la de que Aragón no es una comunidad histórica. Persona de su entorno en Zaragoza comienzan a considerarlo un despotilla. En verdad, la amenaza populista no es ninguna broma.

A seis días de las elecciones, Manuela Carmena, la alcaldesa de Ahora Madrid, que lidera el ayuntamiento, se suma a la campaña de Podemos en las generales con la bajada del IBI en 22 barrios de la capital proclives a Podemos. El 24 de junio, la Junta Electoral abrió un expediente sancionador a Manuela Carmena y a dos de sus concejales -Carlos Sánchez Mato y José Manuel Calvo- por los anuncios de la bajada del IBI y del plan Reforma Madrid.

Podemos ante el yihadismo

Pablo Iglesias y sus podemitas se desmarcaran del Pacto Antiyihadista firmado entre PP y PSOE, al que se adhirió Ciudadanos, porque “no quiere caer en el juego del terrorismo”. Una postura que no cayó en saco roto, a tenor del comunicado “Mensaje a todos los habitantes de Al-Andalus”, fechado el día 10 y firmado por el marroquí Abu Baker Al-Magrebi, militante del ISIS, en el que sugieren el voto hacia sectores políticos y amenazan con acciones sangrientas.

El diario digital InfoTalQual, editado en Tarrasa (Barcelona) y próximo a Podemos, que tiene como anunciantes importantes empresas públicas de Marruecos, se hacía eco del supuesto mensaje

He aquí el mensaje íntegro:
“En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso Alabado sea Dios, quien ha revelado su libro divino al Profeta. Que la paz y las bendiciones de Allah sean con Muhammad, su familia y sus seguidores. Volvemos a escribiros porque sabemos que en pocos días vais a tener la oportunidad de demostrar al mundo vuestro deseo de enfrentaros al sistema que durante décadas han provocado la muerte de miles de mujeres y niños la destrucción de nuestros hogares en países libres como Afganistán, Iraq, Siria, Yemen, Mali o Somalía.
Hasta ahora, ninguno de los partidos políticos apostatas a los que habéis estado votando y pagando impuestos ha querido realmente variar su posición con respecto a la opresión que el pueblo musulmán lleva sufriendo desde hace siglos por parte de Occidente. Sabemos que últimamente han surgido fuerzas en la sociedad española que se muestran abiertamente contrarios a esta injusticia y están dispuestos a resarcirnos.
Por vuestro interés y, para que no se reproduzcan acciones como las que, gracias a Allah, se pudieron ejecutar en Nueva York, Madrid, París, Londres, y Bruselas, tenéis que tener en cuenta estas nuevas opciones que en otros países se han demostrado tan eficaces en destrozar las antiguas estructuras de poder y han variado su rumbo político.
A pesar de que en su día fueran financiadas por los Takfires de Irán, creemos que son la mejor solución a esta situación a la que se ha llegad rizirafes o por vuestra imprudencia, indecencia y abusos continuados.
Esta es también vuestra ultima ocasión para forzar a vuestros ejércitos, que todavía siguen profanando el Islam en Ceuta y Melilla, a que se retiren de forma inmediata de éstas tierras y de todas aquellas en las que actualmente están actuando de modo tan vil. Si realmente queréis seguir viviendo en paz no debéis permitir que España siga robando nuestras riquezas y continúe matando y encarcelando a nuestra gente tanto en Al-Andalus como en Siria, Iraq y Mali.
Tenéis que decidiros ya. De otro modo las consecuencias serán impredecibles y vosotros y vuestras familias acabareis ahogándoos en vuestra propia sangre”.

Pero, lo de Podemos no acaba aquí. Una demanda presentada en febrero de 2015, se debía sustanciar el miércoles 22 de junio, en la Ciudad de la Justicia de Barcelona, con las declaraciones de Iñigo Errejón y Gloria Elizo como testigos y de Carolina Bescansa como representante del partido. Se acumularon maniobras dilatorias en un proceso sumario con la intención de no comparecer en medio de la campaña electoral. Incluso el abogado de Podemos alegó enfermedad, por lo que se pedía multarlos por “temeridad y mala fe procesal”. La demanda estuvo presentada por el profesor Enric Martínez Herrera candidato a la secretaría general de Podemos en Cataluña “con una propuesta obrerista opuesta al nacionalismo que sostenía que los catalanes no sufren ninguna grave persecución u opresión que les dé derecho a la secesión”. Su candidatura fue excluida de las elecciones internas vulnerando el derecho fundamental de asociación.

Se denunciaba el “extremado dirigismo jerárquico e hiperliderazgo, que supone un fraude a la democracia participativa que prometió, más propio de un partido de tintes tiránicos e, incluso, estalinistas, como lo son las numerosas purgas de activistas que han ejecutado”.

No resultará extraño que Podemos pretenda crear una policía fiscal que pueda entrar en los domicilios privados sin orden judicial. En la lucha contra el fraude se plantean rebajar el delito fiscal a los 50.000 €, así como acceder a las tarjetas de créditos de los ciudadanos y el pagar a confidentes.

El coligado de Podemos, Alberto Garzón de Izquierda Unida le decía a Ana Pastor, la presentadora de La Sexta, que “era imposible que hubiera corruptos en la izquierda”. Hace unos meses decía que “mucha gente de Podemos me recuerda a la peor forma de Secta”. Y acto seguido se coliga con ellos. Ahora, como número 5 de Unidos Podemos por Madrid, dice que el comunismo defiende los derechos humanos y sigue admirando y justificando a la ideología más genocida de la historia.

Albert Rivera y las medidas de Ciudadanos

El Albert Rivera, que estuvo en las calles de Barcelona con los miles de seguidores de la selección española, ha venido hablando de las “350 reformas para cambiar España”, que permitan realizar “una segunda transición”.

En esta ocasión y por imperativo del guión, a Albert Rivera le hicieron entrar en algunos rifirrafes y no es lo suyo.

Begoña Villacís, portavoz de C's en el Ayuntamiento de Madrid, pidió moderación frente a los extremos de PP y Podemos, e indicó que “Hemos venido para quedarnos”.

Ciudadanos pide “votar con ilusión” y dice que "Hemos decidido formar parte del Gobierno, si hace falta". “Vamos a tener que cambiar muchas cosas”. Y presentaron sus 10 propuestas para “regenerar España” para los cien primeros días de un Gobierno con C's:
1.- Elevar el permiso de maternidad y paternidad de 18 a 26 semanas.
2.- Impulsar un Pacto Nacional para la Educación con enseñanza gratuita entre los 0 y 3 años, acceso gratuito a los libros de texto en colegios públicos y plan de formación de profesores para generalizar la enseñanza en inglés.
3.- Reformar el mercado laboral para incluir el contrato único indefinido con indemnización creciente.
4.- Recuperar 2.800 millones obligando a devolver el dinero a los defraudadores como Rato, Bárcenas o los Pujol que se acogieron a la amnistía fiscal de Montoro.
5.- Reformar la Ley Electoral para que valgan igual los votos en cualquier circunscripción y haya listas abiertas.
6.- Suprimir las Diputaciones Provinciales para que su costo redunde directamente en los pueblos.
7.- Aprobar un Plan de Emergencia Social para luchar contra la pobreza infantil y ayudar a las familias en situación de exclusión social.
8.- Reformar la Ley de Financiación Autonómica para garantizar la igualdad de servicios y derechos en toda España.
9.- Eximir del pago de la cuota de autónomos a aquellos emprendedores cuyos ingresos no lleguen al salario mínimo interprofesional.
10.- Permitir a los autónomos pagar el IVA y otros impuestos con la periodicidad que consideren más útil para su actividad.

Entre otras medidas, Ciudadanos pretende que los imputados queden fuera de las listas electorales; que los partidos se responsabilicen de la corrupción de sus cargos públicos; que se suprima la cláusula suelo de las hipotecas; que los políticos queden sin privilegios y se despolitice la Justicia.

Ciudadanos ha pasado un período de claroscuros a toque de encuesta que ha dejado descolocado a algún que otro militante. Así, si al principio dijeron que apoyarían la lista más votada; posteriormente, se centraron en pactar con Pedro Sánchez y a darle apoyo al PSOE en Anda lucia, implicado en ERE, Formación Ocupacional… ¿Han olvidado aquello para lo que nació? ¿las ambiciones personales le han hecho perder principios conforme aumenta su representatividad? ¿El No de Rivera a Mariano Rajoy será un Sí a Pablo Iglesias?

Rivera insiste en que “los españoles no tienen que elegir entre el inmovilismo de Rajoy o el extremismo del partido comunista, pueden optar por la estabilidad y las reformas”. Para Rivera, Rajoy renunciará a la Presidencia antes que convocar elecciones por tercera vez. Para Ciudadanos es esencial que las inquietudes de cada uno pasen por la generosidad, la voluntad de diálogo y el consenso para llegar a acuerdos.

VOX, UNIDOS SI y Recortes Cero

El dirigente de VOX, Santiago Abascal, en el programa El Gato al Agua, respondió a las preguntas de Julio Ariza y Javier Algarra: ¿Por qué abandonó el PP? ¿Qué haría VOX con un escaño? ¿Cómo frenaría la amenaza rupturista de Cataluña? ¿Por qué a la gente le cuesta reconocer que es de derechas?

Vox sostiene que la acción política no puede estar disociada de los principios y valores. Especialmente, aquellos orientados a la defensa de la vida, de la familia, de las libertades tan fundamentales como la religiosa o la de educación.

UNIDOS SI, del ex podemita y profesor Enric Martínez ha sufrido intentos de impedir sus candidaturas en una clara maniobra para favorecer las opciones de En Común Podem y de Unidos Podemos, así como del PSC-PSOE. A su candidatura de Barcelona se le eliminaron 1.560 firmas por parte del delegado Provincial del Censo Electoral. Se requerían para esa circunscripción 4.150 firmas y UNIDOS SI había recogido 5.054 para avalar su candidatura.

Recortes Cero ha sido otra de las candidaturas silenciadas en los medios de comunicación donde se ha desarrollado la campaña electoral.

El independentismo dislocado

Que un tal Gabriel Rufían figure como uno de los hombres fuertes del independentismo ya está dicho todo. ERC insiste en sus boutades, tan expléndidamente rebatidas por Josep Borell ante Oriol Junqueras.

Como baza electoral, el independentismo en su conjunto pretende sacar rédito electoral de la difusión de las grabaciones del ministro del Interior, Fernández Díaz. Algo que nos ha de remitir a Artur Mas, cuando desde la presidencia de la Generalitat manejaba a los “Mortadelos”, su cuerpo de sabuesos para el espionaje sobre el PP, el PSC, C's, ERC y CUP.

Para el periodista Salvador Sostres el independentismo catalán ha pasado del ilusionismo a la pesadilla populista. Los de CDC palpan la derrota y los candidatos populistas que se han ido eligiendo han triturado al empresariado catalán. De ahí que, ahora, CDC explique al electorado que ellos representan la centralidad. Y todo ello después de que Artur Mas, desde hace seis años, haya roto la convivencia en Cataluña, auxiliado por ERC y la CUP, con la anuencia silenciosa y cobarde del PSC e ICV.

Al independentismo le han salido muy baratas sus mentiras y sus acusaciones de robar a los demás, cuando su latrocinio programado ha asolado Cataluña. Sin embargo, en el campo independentista la lucha entre CDC, ERC y la CUP es ya evidente, y de ella piensa aprovecharse Podemos con su ya clásica demagogia y sus ambigüedades del día a día.

Una alta participación en las votaciones de este 26-J puede trastocar todos los vaticinios realizados en base a las encuestas y los sondeos electorales. La pena es que gane quien gane estará en la órbita del pensamiento único que asola Europa.

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25/6/16

El mal menor ante el 26-J (I) Debate, grabaciones, Brexit y errores

Estos seis meses de campaña electoral que hemos sufrido los españoles nos ha mostrado la necesidad de votar como un mal menor, lo que no ha de implicar tener que caer en las garras del voto útil. Con una previsión de participación algo inferior a la del 20-D, hemos de plantearnos el votar en legítima defensa y en defensa de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, de la familia y de la libertad religiosa.

Instante anterior al inicio del debate televisivo del 13 de Junio de 2016 entre los cuatro candidatos a la Presidencia del Gobierno

En esta campaña electoral se han producido algunos debates televisivos en los que las actitudes de los candidatos, al margen de sus mentiras y de sus medias verdades, nos han mostrado sus grandes incoherencias respecto del pasado y la ausencia de ideas viables cara el futuro. En ese sentido, el debate televisivo del lunes 13 de junio fue un festival de postura, de falsedades sometidas a la pura demagogia y de promesas de imposibles cumplimiento. No importa que sean progresistas o conservadores, nacionalistas o constitucionalistas, indignados o no, parece que a ninguno de ellos le preocupa en demasía la inestabilidad política y el que se hayan tomado los procesos electorales como un entretenimiento semestral. Ha sido una campaña política de diversión mediática, a través de los programas de Entremedia y Mediaste, y que ha tenido en las redes un medio importantísimo.

Discursos con frases para enmarcar en los avances de los telediarios, afirmando intenciones políticas y atacando al resto de candidatos para marcar el terreno, tal y como han hecho siempre los animales. Mítines finales para apelar a la visceralidad de los votantes, pero sin capacidad para arengar con argumentos mínimamente inteligibles. Mítines a los que desplazan a sus colocados en instituciones para llenar el espacio y para que aplaudan cuando se les indique.

La poca seriedad de los líderes se patentiza en las líneas rojas y vetos que imponen. Vetar al ganador, si se trata del PP, para llegar a acuerdos contranatural entre los otros, sin el más mínimo respeto hacia los votantes de los candidatos vetados. Un politiqueo más propio de individuos cuya edad mental no se corresponde con su edad cronológica.

Encuestas, sondeos electorales y barómetros de opinión dibujan un panorama de millones de indecisos, de indignados y disidentes, que si practicaran la abstención y las urnas quedasen vacías dejarían en evidencia a unos políticos, carentes de vergüenza y dignidad.

¿Qué país puede aguantar una permanente contienda electoral a resultas de comicios generales, autonómicos, municipales, europeos, y las correspondientes repeticiones de elecciones generales o autonómicas? ¿Hay cuerpo electoral que aguante ese cansancio general? ¿Puede un elector tener interés en saber qué pasa con su voto y en mostrar inquietud ante la ausencia de políticas y responsabilidades de Estado?

Sin duda, desde posiciones antropológicas y nacionales, la ausencia de valores morales y de defensa de intereses nacionales y materiales de los candidatos y la incongruencia de sus discursos políticos, económicos, laborales o sociales, o su desprecio de la defensa de la vida y de la familia, obligará a muchos electores a votar el mal menor.

El caso Fernández Díaz y el Brexit irrumpen en campaña

Dos hechos han marcado las últimas horas de la campaña electoral: el caso Fernández Díaz y el Brexit.

Un escándalo como el de Fernández Díaz que, al margen del contenido infantil de las grabaciones, supone un delito de grabación ilegal y de difusión ilegal que debería tener su resolución en un Juzgado.

En el trasfondo de este asunto está el cargarse la Oficina Antifraude. En ello se encuentran ERC y CDC para que no les pase lo que al Klan Pujol. Para ello han utilizado sus “mortadelos” para espiar a políticos y soltar la información seis días antes de la votación electoral.

Imágenes de la campaña del Brexit

Por su parte, el Brexit es un brindis al sol, un auténtico tiro en el pie, para que el dinero huya por la inestabilidad política que genera y por la inseguridad jurídica que determina. Con una City londinense que representa el 12% del PIB británico y que ya ha tenido incidencia en los movimientos financieros del día después, con caídas en las Bolsas y elevaciones de las primas de riesgos de algunos países. La libra esterlina cayó el día 24 de Junio a su nivel más bajo en 30 años.

De hecho, el resultado del referéndum no es vinculante, el Parlamento británico deberá aprobar las leyes para la salida del Reino Unido de la Unión Europea de los 28. Deberá revocar la Ley de Comunidades Europeas de 1972 y el acuerdo sobre la salida deberá ser ratificado por el Parlamento. Y las Cámaras de los Lores y de los Comunes pueden votar en contra de la ratificación. También, el triunfo en unas elecciones generales de un partido comprometido con la permanencia en la Unión Europea podría considerar que el mandato recibido tiene más valor que el resultado del referéndum. Así las cosas, podrían pasar meses o años antes de la salida británica, como reconoce Matthew Elliot, líder de la campaña del Brexit.

Insistir en los mismos errores

En general, los candidatos siguen confundiendo derechos con prestaciones. Prestación de servicios básicos que quedan garantizados y prestaciones de servicios no básicos que dependerán de la posibilidad de dotación presupuestaria. Así de sencillo.

El chiste y el esperpento conforman la actual realidad política de la sociedad española. Unos políticos, a menudo, incapaces de comprender que si las familias, por regla general, gastan de lo que tienen, el Estado lleva décadas gastando de aquello que no tiene. Una deuda pública que ya es del 105% del PIB anual del país. Es decir, que la sociedad española al gastar más de lo que produce deberá plantearse seriamente el mantener niveles de austeridad hasta el 2050 para poder liquidar las deudas que tiene contraídas y no dejar la solución del entuerto a generaciones futuras.

La política, tanto la nueva como la vieja, ha carcomido a España en su intento de apoderarse de todos los poderes del Estado y del conjunto de la sociedad imponiendo un lenguaje y un pensamiento único determinado por aquellas “sociedades discretas”, cuya acción, entre mandiles, compases y triángulos, es guiada por el secretismo y la ausencia de transparencia.

El diario Expansión mostraba la evolución de la deuda española, un asunto para no tomárselo a broma

Recurrir como gran solución al Keynesianismo, versión neo, es no entender que esa teoría de fomento de la actividad nacional se dio en sociedades cerradas que permitían disfrazar el gasto en Inversión y eran sociedades sin deuda pública ni déficit exorbitantes como la Inglaterra de después de la I GM. En un mundo globalizado no tiene mucha cabida, ni en un país, como España, que en el 2017, dependiendo de quien gane las elecciones, puede situarse como un país riesgo y encontrarse con una Seguridad Social que podría colapsarse a finales de 2017 o principios de 2018, lo que llevaría a plantear el aumento de impuestos o la contención del gasto.

Acometer nuevos gastos, sin obtener nuevos y más recursos y sin acometer recortes en otros capítulos del gasto, es hacer más insostenible todavía la situación de España. ¿Cómo se mantiene esta situación de inflar la burbuja de la deuda, que arruinará a varias generaciones de españoles? ¿Por el dinero ilimitado sin control alguno vertido por el BCE? ¿Por el blindaje de la prima de riesgo?

Como en casi todo, existe una versión oficial de la riqueza de la nación que difiere de la real, que es un 18,7% inferior a la oficial. En 2015, el déficit, contando el agujero real de la Seguridad Social, no ha sido del 5,4% sino del 6,7%. La deuda total no es del 121% sino del 150% (la deuda Protocolo de Déficit Excesivo pasa del 99% al 127%). Y la presión fiscal no es del 38% si no del 47%.

Resulta patético, pues, que la oposición dirija su vista hacia otros países, como Alemania, Austria, Dinamarca y otros, para hablar de temas como la reforma laboral sin querer enterarse que estos países tienen una normativa mucho más liberal que la española.

En los últimos cuarenta años hemos podido comprobar que para la cosa pública no sirve todo el mundo y mucho menos los partidos políticos, incapaces de limpiar sus propios desmanes. Además de estar preparado, se ha de ser honesto y honrado y actuar conforme a unas mínimas reglas de honor. Por ello, sin titubeos, al que la hace se le ha de alejar para siempre del servicio público e inhabilitarlo para el ejercicio de cargos públicos.

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27/5/16

Y a todo esto, ¿quién se acuerda ya del 1º de Mayo de 2016?

En plena vorágine electoral desde hace cinco meses, sometidos a encuestas sobre intención de voto cocinadas para el 26-J, con los “papeles de Panamá” casi fuera del foco informativo, con la pobre escenificación del quinto aniversario de aquella maniobra orquestada y nada espontánea del 15-M, con la práctica de guerrilla urbana en el barcelonés barrio de Gracia, ¿quién se acuerda ya de la “jornada de lucha” del 1 de mayo de 2016?

Un año más, los divos Ignacio Fernández Toxo, de CCOO, y Pepe Álvarez, de UGT, no podían perderse salir en la foto. ¿La movilización por la movilización a dónde nos lleva? ¿a ser correveidiles de las oligarquías políticas de izquierda?

Como en años anteriores, el sindicalismo moribundo y subvencionado por el poder público, convocó ochenta manifestaciones en diversas ciudades, en sesiones de mañana y, en algunas de ellas, también en sesión de tarde. Y la asistencia decreciendo año tras año, a pesar de que los sindicatos reconocen tener 2,36 millones de afiliados; de los que el 35,9% serían de CCOO, el 32,8% de UGT y el resto tendría el 31,3%. Si bien, en realidad, más que afiliados les importa disponer del mayor número posible de los 280.000 delegados sindicales, miles de los cuales actuarán como liberados sindicales a cargo de sus empresas y de la Administración Pública. No obstante, en la fiesta del 1º de Mayo no se manifiestan ni el 10% de afiliados, ni el 30% de delegados sindicales. De mejor o peor grado, los sindicatos no entraron en guerras de cifras y aceptaron las referencias generalizadas a “miles de manifestantes” de unos medios de comunicación, que si hubieran precisado un poco más, hablarían de algunos cientos de personas en la mayoría de las marchas. ¿Llegarían a setenta mil manifestantes este año en toda España?

Este 1º de Mayo, con la mirada fija en las urnas, los caciques sindicales de “clase” -de la clase de párvulos se entiende- pensaron que era el momento propicio para arengar a sus candorosos afiliados con su retahíla de mensajes políticos, que les instaban a votar masivamente a los partidos de izquierda, a los que emplazaron a suscribir un acuerdo de gobierno para el cambio. Sin explicar cómo lo financiarían propusieron: subir el SMI, mejorar la reinserción laboral y la calidad del empleo, nuevo sistema de protección, recuperar la negociación colectiva, luchar contra la desigualdad y derogar las reformas laborales, casualmente las mismas que los sindicatos han aplicado a sus propios trabajadores, incluso la del PP, que están calcando diversos gobiernos de izquierda en Europa.

Cansinos discursos ideológicos para transmitir los intereses de una oligarquía política de izquierdas, que tratan de aupar al gobierno usando a los trabajadores como su particular taburete. Sin importarles, lo más mínimo, distanciarse con ello de la realidad empresarial y económica del país y de los intereses reales de los trabajadores españoles.

El mismo espectáculo anticapitalista de siempre

De nuevo, mostraron su obsesión por movilizar a la antigua usanza y, entre bravatas y amenazas, se estrellaron contra su propia debilidad, sin aceptar que su tiempo está pasando. Al mediodía, se pasearon las grandes centrales sindicales, y, con otro itinerario, los sindicatos alternativos circularon casi en “petit comité” y, algunos de ellos, lo hicieron por la tarde. Un 1º de Mayo para aflorar las camisas de cuadros junto a banderolas y grandes pancartas con sus correspondientes lemas: “Contra la pobreza salarial y social” “Trabajo digno y Derechos” “Corrupció = Revolució”. Un 1º de Mayo para arremeter contra las políticas neoliberales que “desmantelan el Estado de Bienestar para salir de la crisis” y que agravan las desigualdades entre el Norte y el Sus, entre ricos y pobres. Contra la desigualdad general, contra el rostro de joven y de mujer de la pobreza, contra la brecha salarial entre hombre y mujer, cuando ésta cobra un 25% menos –según dijeron.

Esta señora, como en años anteriores, muestra su pancarta para invocar a los viejos espíritus

Si uno de CCOO se desgañitaba diciendo que “era un día para denunciar, reivindicar y protestar” y que “no celebramos nada”, el secretario general de UGT azuzaba a los partidos de izquierda a aumentar los impuestos y a mantener incontrolado el gasto público. El PSOE de Pedro Sánchez ya amenaza con “impuestos de solidaridad”. Un dirigente de USO apuntaba que “trabajar no significa llegar a fin de mes”.

Los anticapitalistas desfilaron por la calle Lauria de Barcelona, fanatizados al estilo del siglo XIX, con sus banderas separatas y puños en alto, con sus ataques a entidades e instituciones bancarias, para terminar ante la sede de la Unión Europea y acabar ocupando “el Borsí”, la antigua sede de la Llotja, situado en la calle Avinyó del Barrio Gótico, cerca de la plaza Sant Jaume y del Ayuntamiento de Barcelona.

Desde la asamblea de libertarios de Sants señalaron que los “queremos destinar como refugio de personas migradas” y reivindicaron que “el movimiento libertario responde a la crisis humanitaria que han generado los gobiernos”. Para acogotar más a los de Junts pel 3% y que cedan ante la CUP en el Parlament de Catalunya, los anticapitalistas invocaron a los “soviets” como si éstos fuesen el futuro de la humanidad. No podía faltar en esta Barcelona la particular revuelta de la izquierda antisistema en algunos puntos de la ciudad, concentraciones que causaron diversos destrozos hasta que algunos de estos violentos decidieron sumarse a la acampada del colectivo Contratos Sin Papeles en plaza de Cataluña.

Es previsible una dura campaña electoral para el 26-J, en la que no han de faltar jaleos en las calles de las grandes capitales. A la alcaldesa Ada Colau le siguen creciendo sus propios enanos: manis, okupas, antisistema de todo tipo, financiados, mes a mes, por el anterior Ayuntamiento convergente, que abonaba los alquileres de esas ocupaciones. Una parte de los ciudadanos de Barcelona empieza a estar harta de mantener a tantos antisistema, que instrumentalizados como carne de cañón causan destrozos en la ciudad prendiendo fuego a contenedores, coches y camiones, rompiendo cristales y quemando cajeros, comercios y empresas, atacando a la policía y cualquier viandante que se cruce en su camino o aniquilando el mobiliario urbano. La ciudadanía, harta de la bula que las autoridades conceden a los violentos, califica a éstos de “parásitos”.

Correas de transmisión y precaria defensa real de los trabajadores

El espectáculo anual del 1º de Mayo refleja lo poco que ha aprendido el sindicalismo en estas últimas décadas. Es el día de pasear a los dirigentes políticos de izquierda para que se hagan una foto con los curritos de turno y con el puñito en alto. Un mundillo de dirigentes y de liberados sindicales prestos a la componenda y al favor político, y a orquestar huelgas que ni ellos secundarán. Ese mundillo de las correas de transmisión, diverge de aquellos sindicalistas de base y trabajadores en general que dan la cara ante sus compañeros y la dirección de las empresas, que negocian mejoras en sus condiciones de trabajo, retribuciones salariales y en el mantenimiento del empleo.

Ahí quedan las palabras del histórico dirigente Nicolás Redondo, ugetista y socialista, quien a sus 88 años, emulando las palabras de Indro Montanelli sobre la Democracia Cristiana en Italia, manifestó que “votaré al PSOE con las narices tapadas”.

Miles de delegados sindicales fantasmas son contabilizados para el cobro de subvenciones públicas

Con máscaras de gas se ha de superar las flatulencias y escándalos sindicales como el de mantener más de 82.000 delegados de empresas hace tiempo desaparecidas, que no pueden ejercer sus funciones sindicales y que no tienen a nadie a quien representar. Diversos sindicatos reciben tres millones de euros en subvenciones públicas por unos falsos delegados, que permanecerán inscritos en el registro del Ministerio de Empleo hasta la celebración de nuevas elecciones sindicales. Por cada delegado, el sindicato percibe 36 euros anuales. ¿Por qué los sindicatos son incapaces mantenerse y gestionarse con las cuotas de sus afiliados? ¿Por qué los afiliados no se plantean qué ha pasado para que sus organizaciones no estén afianzadas tras cuatro décadas de financiación pública? ¿Por qué los trabajadores no se preguntan cuántas centrales sindicales tienen Caja de Resistencia?

Hubo un tiempo en que los sindicatos, en el mejor de los casos, cotizaban por sus trabajadores la cuota obrera de la Seguridad Social, pero no ingresaban la cuota patronal. Antonio Gutiérrez, que fuera secretario general de CCOO (1987-2000) y que desde 1977 era un liberado del sindicato con 21.000 pesetas al mes, explicaba al diario El Mundo por qué no se cotizaba en el sindicato. “En CCOO Marcelino Camacho (su antecesor) consideró que no teníamos que pagar la Seguridad Social porque decía que no éramos una empresa. Aquello nos dejó una laguna que para algunos, como es mi caso, fueron diez años sin Seguridad Social. Mi hija, de hecho, nació sin ella… Para recuperarla, ya avanzados los 80, tuvimos que aceptar pagar con una moratoria 2.500 millones de pesetas, al precio de ponernos, yo el primero, como auxiliar administrativo, la categoría más baja. Así que cuando me fui del sindicato cobraba 207.000 pesetas (unos 1.700 euros actuales)”. Por ello, llegado a la edad de jubilación, Antonio Gutiérrez seguirá cotizando para poder incrementar la base reguladora de su pensión futura. ¿Cómo fue posible ese maltrato de los sindicatos a sus propios trabajadores, cuando por menos motivos los sindicatos la emprendían contra tantas empresas?

Menos mal que no todo el panorama sindical es igual. Otros sindicatos, en defensa de sus trabajadores, llevan décadas solicitando la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Sindical de 1985, que el tiempo ha demostrado que sólo favorece los intereses de las grandes centrales sindicales y de los sindicatos de ámbito autonómico. Al exigir un nivel de representatividad del 10% para poder participar en las instituciones, en el diálogo social, en la promoción de la formación ocupacional, en la seguridad y salud laboral, la LOLS deja fuera del ámbito negociador a sindicatos con notoria implantación nacional, para generar un artificioso bipartidismo sindical, que acapara subvenciones y ayudas y que ha terminado desvinculado de los problemas reales de los trabajadores.

Para la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) el actual modelo sindical es insostenible y, en ocasiones, la actuación sindical hace incompatible una prestación laboral.

Los sindicatos serán necesarios si se capacitan para la defensa de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores, garantizados en los textos constitucionales y leyes de especial rango. Con esa fuerza legal e institucional, los sindicatos deberían ser capaces de representar al trabajador y de obtener su afiliación. Mas el desprestigio de un sindicalismo politizado, dependiente de los vaivenes político-ideológicos y de sus relaciones con el poder público, pone en entredicho su autonomía y la independencia en sus actuaciones lo que ha conducido a su baja afiliación. Ahora, confiar las esperanzas sindicales al triunfo de los populismos y de los antisistema que no han pegado un palo al agua en su vida, es cavar la fosa del viejo sindicalismo de “clase”. Y ¿este populo-comunismo-antisistema son quienes han de representar a los trabajadores?

Para asegurarse un mínimo futuro, los sindicatos deberían profesionalizarse y adecuarse a las nuevas formas de trabajo y a un ámbito social globalizado, que traspasa lo local y nacional. Profesionalizar su funcionamiento interno y seleccionar “profesionalmente” a los miembros de sus órganos de gobierno y a sus delegados sindicales, habilitándolos en la búsqueda de soluciones legales y de una aplicación razonable, capacitándolos para asumir conceptos como la reforma laboral, productividad, competitividad y aquellos otros que permiten garantizar una actividad económica en un mundo global. Atreverse a comprender cuestiones como la insostenibilidad del actual sistema de pensiones mientras se mantenga el presente sistema de reparto en una situación de pirámide invertida de población. Y todo ello, aunque sólo sea por interés egoísta, ya que sin actividad económica viable no hay empleo, sin empleo no hay afiliación ni, por tanto, razón de existir del sindicato.

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22/4/16

Investidura presidencial: de gatillazo en gatillazo al esperpento negociador y al pánico electoral

Ante el bloqueo de la situación política, en cumplimiento de su función constitucional, el jefe de Estado estableció una nueva ronda de consultas con los partidos y coaliciones parlamentarias para los días 25 y 26 de abril.

El veto de Pedro Sánchez a negociar con Mariano Rajoy y el PP ha sido la causa de los cuatro meses de incertidumbre política que está sufriendo España. Cuatro meses que han puesto al descubierto las posturas y apaños de cada cual, su verdadero plumero y sus ansias de gobernar a toda costa. Cuatro meses de desesperación personal de Pedro Sánchez por hacerse con la presidencia del Gobierno, y de desesperación colectiva de PSOE y Podemos ante la evaporación de sus posibilidades de hacerse con el poder.

De cara a su investidura, Pedro Sánchez se agenció una armadura para conseguir apoyos, quizás confundía investir con embestir

¿Qué pretendía Pedro Sánchez con su marketing político de aislar al PP en estos tiempos de iracundia?

Sin duda, tras la fragilidad de su resultado electoral, controlar su partido para vencer en sus luchas internas y, si sonase la flauta, acceder a presidir el gobierno de España. Una pretensión para la que no cuenta con una trayectoria política previa en cargos de responsabilidad ejecutiva, salvo su pertenencia al consejo de la rescatada Caja Madrid. Un Pedro Sánchez que prometió diálogo, olvidando que éste ha de ser abierto, sin imposición de líneas rojas y para conseguir el interés general. Pero, en aras de su objetivo personal y ausente de lealtad institucional, se ha arrastrado para conseguir el apoyo o la abstención de aquellos que quieren destruir España.

Desde el primer momento, como muestra de su moralidad pública, Pedro Sánchez ha optado por mantener su protagonismo a toda costa, hablando a todas horas de la corrupción de los demás, cuando, en número de casos y en número de personas implicadas, su organización es la más corrupta de España, y silenciando el panorama desolador dejado por los socialistas en su etapa de gobierno. Además, llevado de un carácter bipolar: insulta, descalifica y amenaza con el fantasma de la derecha y, acto seguido, pide desterrar el insulto, la descalificación y el discurso del miedo.

Ciertamente, antes de que Rajoy iniciara su etapa de gobierno, Pedro Sánchez consideró que negociar con el PP era una traición. Socialistas y comunistas ya habían endosado al PP el sambenito de recortador en sanidad, educación y prestaciones, para inducir a la protesta social con sus consignas de NO a los recortes. Olvidándose, claro está, de los recortes y reducciones de sueldos realizados por el gobierno de Rodríguez Zapatero.

El Primer Gatillazo de una Investidura

Pedro Sánchez, en plan reencarnación de ZP, confirmó al jefe del Estado que disponía de los apoyos necesarios para que le encargara promover su investidura, como paso previo a la formación de un nuevo gobierno.

A tal fin, suscribió con Ciudadanos un pacto de intenciones, diseñado para conseguir la abstención de otra fuerza política importante, como PP o Podemos, pero insuficiente para gobernar. Iniciadas las consultas y negociaciones para su investidura, PP y Podemos vieron el acuerdo abocado al fracaso. Además, la filtración de la propuesta de desaparición de las diputaciones provinciales indujo la rebeldía de los socialistas en aquellas instituciones sometidas a su control.

El pacto entre PSOE y Ciudadanos ha quedado como un acuerdo que recogía 200 intenciones, algo que no permite sacar tanto pecho

En su afán de catar poder, Pedro Sánchez dispuso de 96 minutos de gloria para esbozar sus objetivos ante el Congreso de Diputados, que no avalaron sus propósitos en ninguna de las dos sesiones de investidura. Los 121 votos del PSOE, C’s y Nueva Canaria supusieron un acto fallido, el primer gatillazo de investidura sufrido hasta la fecha. Este fracaso cegó de soberbia al candidato, que intentó de nuevo recabar apoyos a los grupos parlamentarios, menos al PP.

Acuerdos y propuestas para un segundo gatillazo

Antes del primer gatillazo, PSOE y C’s habían acordado doscientas propuestas de regeneración y gobierno, percibidas como una declaración de intenciones por una parte de la ciudadanía. Una serie de “reformas exprés”, elaboradas para pactar lo imposible, y que requerían siempre de la voluntad de un tercero, llámese éste PP o Podemos, para salir adelante. Ciudadanos quería negociar la presencia del PP en un futuro gobierno; pero, el PP quería esperar a que fracasaran todos los intentos de investidura de Pedro Sánchez. Un líder del PSOE que, en diecisiete ocasiones, dijo NO a negociar con Rajoy o con el PP. Unas medidas, pues, pensadas para atender una futura convocatoria electoral más que para conformar un gobierno.

En la imagen de El País, Pedro Sánchez y Carles Puigdemont permanecen atentos a las cámaras, Pedro deja su mano floja y Carles se la sostiene en el Palau de la Generalitat

En ese ir a la suya, Pedro Sánchez se entrevistó con Carles Puigdemont en la Generalitat y, el mismo día y en secreto, con Oriol Junqueras para tratar de obtener su abstención a cambio de un referéndum –según declararía el siete de abril el propio secretario general de ERC.

Con la obsesión de un “menáge à trois”, regenerador y de progreso, se constituyó una mesa negociadora tripartita –PSOE-C’s-Podemos-. En ella, Pablo Iglesias presentó veinte propuestas para conformar un gobierno de progreso que excluía a Ciudadanos y que planteaba al PSOE: ¡nosotros o la nada! En las propuestas seguía ausente un compromiso con el Pacto Antiyihadista, y permanecía el seguidismo de la falacia del “Derecho a Decidir nacionalista” para tres comunidades autónomas, un plan territorial y económico basado en el aumento del gasto y del déficit público y un gobierno de seis partidos (incluyendo aquellos que quieren destruir España).

Sin esperar la respuesta socialista, al día siguiente, en rueda de prensa, Pablo Iglesias descartaba un gobierno con el PSOE, aunque lo dejaba pendiente de una consulta a sus bases. En ésta, sólo votaría el 37,97% de sus afiliados, respondiendo a dos preguntas: una sobre el rechazo al acuerdo entre PSOE-C’S (triunfó el NO con un 88,23% frente al 11,77% del Sí) ); y otra sobre una coalición de progreso con PSOE-IU-Compromís, que fue apoyada por un 91,79% y rechazada por el 8,21%.

Este nuevo gatillazo dejaba a Pedro Sánchez con escasos días para implorar apoyos a cambio de concesiones capaces de erosionar la salida de la crisis. Por su parte, Albert Rivera fue más claro: se debería elaborar los puntos de unión entre los posibles interlocutores, para debatir cómo regenerar la política y sociedad española y conformar un gobierno que asumiera ese objetivo.

Sin embargo, el cainismo instalado en los partidos, aviva sus pugnas internas y lanza “información confidencial” a los pies de los medios de comunicación amigos para que liquiden la “reputación del enemigo interno”. Todo sirve a ese fin: episodios de corrupción, de elusión y de evasión fiscal, financiación ilegal de partidos y organizaciones económico-sociales. Un pan nuestro de cada día que cuenta con la deficiente supervisión de las relaciones económico-financieras, con los vacíos e imprecisiones en la acción de quienes debieran ejercer ese control. En función de esos intereses, muchos periodistas, comentaristas y tertulianos dedican su quehacer a actuar más como brujos que como analistas de la actualidad.

El tactismo sectario ha conseguido retrasar la fecha de los congresos del PP, PSOE o C’s. Podemos, en plena lucha de Pablo Iglesias para orillar a Errejón y sus pragmáticos, alegando la importancia de las negociaciones emprendidas, retrasó la reunión de su máximo órgano y el conocer la opinión de las bases. Y es que los dirigentes controlan férreamente sus partidos: nombran y distribuyen sin cortapisas a los cargos de sus ejecutivas y limitan las críticas internas. Y las denominadas “fuerzas de progreso” no saben qué responder a la pregunta: ¿qué es el cambio? Sin duda, un absurdo alejado de los intereses nacionales., que se enfrasca en una vorágine de dimes y diretes que actúan de maniobra de distracción masiva y que conlleva la inmovilidad política.

Con la ciudadanía sumida en una sensación creciente de inseguridad, el actual bloqueo político convierte en algo superficial y esporádico cualquier intento de regeneración interna del entramado político-social. Y para que los ciudadanos queden convertidos en electores bipolares, los dirigentes políticos, enfrentados entre ellos, juegan a la indefinición, siguen a su bola, más preocupados por las encuestas electorales que por una crisis económica y política que nos lleva, de nuevo, hacia la desaceleración económica y, consecuentemente, a la pérdida de empleo. Un tactismo sectario que se percibe como algo que impide llegar a acuerdos de gobernabilidad que garanticen la estabilidad del Estado y la propia convivencia en España.

Pánico electoral

Salvo acuerdo en el último minuto, se baraja la posibilidad de elecciones el 26 de junio, ante las que no todas las organizaciones tienen la misma preocupación. Las encuestas desvelan una situación estancada para el PP y el PSOE, un ligero aumento de Ciudadanos y un retroceso de Podemos, no compensado por el ascenso de IU. Algo que, sin duda, sigue dificultando la formación de un gobierno estable.

En los partidos se teme, aunque de forma desigual, un aumento de la abstención. En esa situación, la Ley d'Hondt beneficia a la primera y segunda fuerza parlamentaria, siendo la cuarta la más perjudicada y algo menos la tercera.

Ante las elecciones del 26 de junio, Pablo Iglesias se ha saltado los propios estatutos de su organización sobre elección de candidatos. El art. 12.3 señala que la militancia tiene “competencias exclusivas e intransferibles de elaborar las listas electorales”, que “se confeccionarán mediante la celebración de elecciones primarias y abiertas a todas las personas inscritas en Podemos”. La excusa dada por Iglesias es que se trata de “una segunda vuelta” electoral. Además, con la excusa de una alianza electoral con IU, Pablo Iglesias tiene la oportunidad de hacer desaparecer de las listas de Podemos al sector de Errejón y de cualquier otro que haya mostrado la más mínima discrepancia. Obligados a ceder puestos a los miembros de IU y a las distintas mareas, en las listas de Podemos quedarían desplazadas personas con ascendencia en la organización, pero disconformes con el totalitarismo creciente de la bandería de Pablo Iglesias.

Errejón es sometido al acoso físico o psicológico continuado por sus compañeros de "clase"

De cara a la contienda electoral y para evitar que les pase factura, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa piden aplazar el primer juicio contra la cúpula de Podemos. No quieren declarar como testigo y representante legal del partido respectivamente, niegan conocimiento en la causa que se juzga. En estos momentos, andan preocupados con no poder dar el sorpasso al PSOE.

Al tiempo, el Podemos de Pablo Iglesias se ha quitado la careta socialdemócrata usada en las elecciones del 20-D y ahonda en su versión comunista más totalitaria. Una versión en la que se encuentran más a sus anchas el conglomerado podemita de mareas y “en comú”. Caso de los “Kichi”, Colaus y resto de radicales deseosos de manifestar su odio a España y a sus instituciones. Muestra de ello es la invitación de Podemos e IU al etarra Arnaldo Otegui para que presida el miércoles 27 de abril una reunión del grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL).

Deseoso de aumentar todas las partidas presupuestarias sin establecer ninguna prioridad y sin saber de dónde provendrán los recursos necesarios para su política de dispendio y gasto, Pedro Sánchez ha sido, en esta crisis y desde el primer momento, el problema y nunca la solución. Por eso, resulta alarmante la vacuidad de este PSOE, por más que sus barones piensen en un escenario distinto después del 26 de junio, cuando el Comité Federal no descartaría pactar con el PP.

Un PP que necesita al PSOE, y un PSOE que sabe el alto precio que puede pagar si pacta con cualquiera con tal de alcanzar el Gobierno. Y Ciudadanos trata de mantener su sentido de Estado y salir de su perplejidad para recuperar el valor del NO rotundo ante quienes amenazan con la destrucción de España. Por ello, el jueves 21 de abril, Albert Rivera ha propuesto poner a España por delante de los partidos y que si el problema para formar una gran coalición son las personas ha pedido a Mariano Rajoy y a Pedro Sánchez para que los tres den un paso atrás y poner a una persona de consenso que dirija un equipo técnico.

En su estrategia, Albert Rivera es el único líder que se manifiesta con un cierto sentido de Estado

Y entre los independentistas, de cara a las elecciones, el rebelde Puigdemont recibía la visita de PSOE y Ciudadanos antes de solicitar entrevistarse con el jefe de gobierno y de emprender viaje a Madrid para reunirse con Mariano Rajoy y mostrarle su lista de agravios y su objetivo de romper la unidad de España. No obstante, ambos acuerdan restablecer el diálogo al margen del proceso independentista. Mariano Rajoy le expuso que Cataluña es España, y que su función es cumplir y hacer cumplir la ley, ya que sin ella no hay democracia y que la ley señala la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad de todos los españoles.

Y si la CUP, como gran propuesta, quiere prohibir a las mujeres en Cataluña el uso del támpax y de las compresas y sustituirlas con productos alternativos; ETA, a través de Arnaldo Otegui, lanza su campaña electoral con la entrevista de Jordi Évole en La Sexta. Con trato amable, el periodista presentaba de forma perversa el blanqueo de más de cincuenta años de terrorismo. El etarra manipulaba semánticamente la realidad, hablando de guerra y conflicto en lugar de hablar de asesinos, atentados, secuestradores, tiros por la espalda y bombas. La entrevista no fue más que otro paso de ese buenísmo, ideológicamente claudicante ante ETA, que busca silenciar el relato de las víctimas y de quienes se tuvieron que exiliarse del País Vasco por las amenazas terroristas.

Esta “clase política”, aferrada a cargos y prebendas, se halla inmersa en una espiral de autodestrucción partidaria y de desarticulación y vertebración de España. Una clase irresponsable que confía en la impunidad para sus fechorías gracias a un sistema judicial lento y más garantista con el delincuente que con la víctima, sometida al sectarismo y a un Consejo General del Poder Judicial absolutamente politizado.

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1/3/16

Tras el 20-D: Parturient montes, nascetur ridiculus mus

Señoras y señores, estos son los mimbres que hay, ¿serán suficientes para hacer una cesta que no se rompa a las primeras de cambio? No hay más en este debate de patio de colegio.

Pactan lo imposible a base de puntos y reformas exprés como si no siguieran dependiendo de terceros. El acuerdo, o lo que sea, entre PSOE y Ciudadanos, ha dejado la percepción de un cierto fracaso, ya que, a lo sumo, lo acordado serían medidas de carácter electoral, que es lo que se vislumbra en el horizonte.

Firma del Acuerdo entre PSOE y Ciudadanos

Tras la firma, Pedro Sánchez montó el numerito de la consulta a los militantes del PSOE, a cuyos militantes no se les preguntaba "si estaban de acuerdo con un pacto con Ciudadanos". Se les preguntaba "si estaban de acuerdo con un pacto progresista y reformista". Es decir, abrían la puerta a Podemos para un posterior acuerdo.

Registrarse telemáticamente para votar fue un calvario para la militancia socialista. Unas veces la página estaba en mantenimiento y otras no reconocía a los registrados. El teléfono de solución de problemas se cortaba al tercer timbrazo. ¿Cómo pensará organizar España esta gente?

Tras la votación de la militancia, el lunes 29 de febrero, el Comité Federal del PSOE ratificaba, en menos de hora y media, el resultado de la consulta, sin apenas debate y con los votos en contra de la corriente Izquierda Socialista.

Comité Federal del PSOE que ratificó la aprobación del Acuerdo con Ciudadanos realizado por las bases del partido

Pedro Sánchez, el del mayor fracaso histórico del PSOE en cuanto a diputados y quedando él mismo el cuarto en la circunscripción de Madrid, ponía la línea roja al PP y decía NO a Rajoy en diecisiete ocasiones. La razón para no negociar con el PP era la corrupción de este partido. Y que el secretario general del PSOE pretenda dar clases de honestidad es de Aurora Boreal. El partido más corrupto de la historia de España -sólo la corrupción de los ERE y Formación representa, de momento, más de cuatro mil millones de euros- por número de casos e importe del choriceo deja a los del PP como niños de teta.

Aislando al PP, Pedro Sánchez construye la casa por el tejado, puesto que para cualquier reforma ha de contar primero con los populares y procurar que los demás se sumen a ellas. Pero, anteponer sus ansías de poder y los intereses de partido resulta muy fuerte para el PSOE.

Firmado el acuerdo con Ciudadanos, a qué viene, acto seguido, que tanto Pedro Sánchez como Carmen Chacón y otros dirigentes socialistas, hablen de la celebración de un referéndum en Cataluña o de la aceptación de la mayoría de las propuestas de Artur Mas. Todo un intento de aproximarse a Podemos para conseguir sus votos, o los de Democràcia i Llibertat.

El baqueteo del PSOE a Ciudadanos

Un día antes de la sesión de investidura, Ciudadanos ha expresado de forma diáfana que “votará en contra de cualquier pacto modificado”. Albert Rivera afirma que Ciudadanos sólo apoyará el acuerdo firmado con el PSOE y ratificado por las bases socialistas el fin de semana pasado. “Confiamos en que el acuerdo que vaya a la investidura sea el que hemos firmado con los socialistas”.

Qué lejana queda la mañana del 23 de febrero de 2016, cuando en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, Albert Rivera explicaba que "Estamos muy cerca de alcanzar un acuerdo con el Partido Socialista y no lo alcanzamos ya porque todavía hay algunos escollos". Pidió "un último esfuerzo" a Pedro Sánchez para rematar las intensas semanas de negociaciones.

Albert Rivera, de Ciudadanos, explicando las condiciones del acuerdo con el PSOE

La conditio sine qua non sobre la mesa sería el respaldo del PSOE a “una reforma constitucional exprés” en los tres primeros meses de legislatura. Una reforma que apuesta por la regeneración democrática y que exige como condición necesaria el apoyo del PP. Una reforma que exige un procedimiento: propuesta de un texto, aprobación por las Cortes, referéndum sobre el texto, disolución de las Cámaras y nuevas Cortes; es decir, que Pedro Sánchez perdería su poltrona en tres meses.

Los cinco puntos de Ciudadanos que el PSOE debería apoyara para obtener su respaldo a un “acuerdo de gobierno” son los siguientes:
* la supresión de la figura de los aforados,
* la despolitización de la justicia a través de cambios que garanticen la independencia de las administraciones judiciales del poder político, con la reforma del sistema de elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
* la supresión de diputaciones -con diferencia el mayor problema para los socialistas-,
* la limitación de los mandatos para la presidencia del gobierno a ocho años,
* y que las iniciativas legislativas populares (ILP) -mecanismos por los cuales la sociedad civil puede presentar iniciativas de ley- puedan realizarse con 250.000 firmas y no sea necesario alcanzar el medio millón como hasta ahora.

Esa propuesta de suprimir aforados tiene el precedente del Parlamento catalán. Ciudadanos lo propuso y votaron en contra Podemos y PSC.

A las pocas horas de la firma del Acuerdo, ya se esbozaban otros compromisos entre PSOE y Ciudadanos como el de oponerse al referéndum en Cataluña; como un modelo laboral que penalice el despido e incentive la conversión a indefinidos; como una reforma exprés de la Constitución con las cinco exigencias de Ciudadanos; como el desarrollo de una Ley de Muerte Digna y la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana; como la destitución de los cargos investigados por delitos de corrupción; como la rebaja al 10% del IVA cultural.

Algunos comentaristas apuntaban al olvido del cambio de la ley electoral. Albert Rivera indicaba que: “Hemos pedido que se abra una ponencia en la que se debatan los principios fundamentales y luego se pueda modificar la ley”. Pero, la Ley electoral es una Ley Orgánica que exige mayoría de 2/3 en la Cámara Alta (Congreso de los Imputados) para cambiarla y, por tanto, no necesita ninguna reforma de la Constitución. Serían suficientes los votos de PP, PSOE y C's para que, realmente, se cumpliera aquello de: una persona, un voto.

¿Dónde está el cambio del sistema electoral para que el nacionalismo tenga el peso que le corresponda y no su actual peso irreal? ¿Dónde las listas abiertas? ¿Dónde la reducción de ayuntamientos, comarcas y hasta diputados? ¿Dónde la racionalización de competencias autonómicas irracionales? ¿Dónde la eliminación de las subvenciones a partidos, sindicatos, culturillas, medios y demás llepasubvens? ¿Dónde la intolerancia contra la corrupción? ¿Dónde la agilización del sistema judicial? ¿Dónde la reforma definitiva de la educación para dejar espacio a los padres? ¿Dónde la defensa concreta de los ciudadanos que quieren vivir libres de nacionalismo?

En este país de ciegos, Ciudadanos sería el tuerto que intenta la regeneración política e institucional, eliminar privilegios y corruptelas de la clase política. El PP pudo hacerlo con su mayoría absoluta y ni lo intentó, y, en estos momentos, algunos de sus dirigentes se encuentran catalogados como “organización criminal”; por ejemplo, en Valencia, en Baleares, en Madrid en cuya sede la Guardia Civil pasea como Pedro por su casa. No obstante, en la legislatura anterior se aprobaron el mayor número de leyes y normas de la democracia.

Ciudadanos, que ha mantenido reuniones temáticas con dirigentes del PP para acercar posturas y determinar unas primeras líneas de trabajo generales, no se volverá a sentar con el PP hasta pasada la segunda sesión de investidura de Pedro Sánchez. Ciudadanos sabe que, sin el concurso del PP, es imposible llevar a efecto las reformas anunciadas.

El tema del desafío independentista podría constituir un elemento para aproximar posiciones y deshelar las relaciones entre Rajoy y Sánchez, pero el socialista se encuentra mecido por la absoluta deriva del PSC.

Pedro Sánchez y su equipo

Con negociadores como Jordi Sevilla, José Enrique Serrano o César Luena, Pedro Sánchez se lanzó al ruedo a torear a diversos morlacos, ofreciendo a diestro y siniestro pactos, acuerdos y componendas cualesquiera a cambio de su investidura. Ningún análisis con cabeza, ni la más mínima autocrítica del desastre de los gobiernos de Rodríguez Zapatero.

Jesús Lainz lo explicaba así:“La otra gran culpa del PSOE son unos planteamientos ideológicos cuya única consecuencia posible es el suicidio de la nación que, paradójicamente, aspira a gobernar. Para explicarlos, dejemos la palabra a un muy autorizado izquierdista, Fernando Savater. Pues, en el ya lejano 2004, acusó a la que denominó “izquierda lerda” de haber logrado que “cualquier invocación al pluralismo, aunque sea por motivos caciquiles, es considerada progresista, mientras que recordar la unidad de España resulta fascismo de mal gusto. Éste es el gran fraude ideológico, educativo y político de nuestra democracia: y el origen de la principal amenaza que pesa actualmente sobre ella”. Efectivamente, Savater acusó a la izquierda de haber elaborado “la coartada progresista para el nacionalismo”.

Doce años después, con Pedro Sánchez, acudimos a Jesús Lainz: (…) Por eso el PSOE no parará de dar la razón a los separatistas, de satisfacer sus caprichos, de comprender sus reivindicaciones, de poner el ordenamiento constitucional patas arriba convencido de que centrifugando un poco más España convertirá a los separatistas en buenos patriotas, y, por supuesto, de aliarse con ellos, tanto en su versión original como en esa versión Caballo de Troya llamada Podemos. Y si no sucede en esta legislatura, sucederá en la siguiente”.

El propio Rodríguez Zapatero, entrevistado por la cadena qatarí Al Jazeera, admitía que «sufriríamos menos si hubiéramos ahorrado más y hubiéramos tomado menos dinero prestado del exterior». Es decir, que España se hubiera podido evitar el pago de decenas de millones de euros en intereses y reducir los recortes a aplicar para salvar la situación.

Pedro Sánchez continúa con su obsesión por atraerse a Pablo Iglesias al redil

Como este tipo de “herencias se reciben sin derecho a inventario”, no está de más que la gente sepa los pufos del Gobierno de Rodríguez Zapatero que se encontró el PP en los meses siguientes a su acceso al gobierno. Así podemos hablar de:
1.- Pufo del déficit: se pasó de uno imaginario del 6% a otro más real del 8,9%. Un primer agujero de 25.000 millones de euros.
2.- Pudo financiero: del optimismo antropológico zapateril del “tenemos uno de los sistemas financieros más sólidos de la comunidad internacional” a necesitar una inyección de 62.000 millones de euros.
3.- Pufo sanitario: errores que han puesto en peligro la asistencia sanitaria gratuita e incrementaron el turismo sanitario gratuito, escaso control en la dispensación de medicamentos, estimaciones a la baja del número de dependientes y con una financiación infravalorada. Una broma de más de 16.000 millones de euros.
4.- Pufo en infraestructuras: más de 20.730 millones de euros en infraestructuras ferroviarias en Renfe, Feve y Adif.
5.- Pufo eléctrico: más de 24.000 millones de euros que han implicado la subida de la tarifa de la luz.
6.- Pufo en las empresas públicas, fundaciones y consorcios: más de 56.000 millones de euros. Las empresas estatales se llevaban 32.000; las autonómicas, 13.870; y 9.328 las locales. Estas empresas cuestan al año más de 200.000 millones de euros. Las autonomías se resisten a eliminarlas.

De nuevo, con su bálsamo de fierabrás del federalismo, el PSOE se convierte en “la coartada progresista para el nacionalismo”. Así, Pedro Sánchez trata de atraerse a Podemos, Izquierda Plural o Izquierda Hundida, como prefieran llamarla, y Compromís para llegar a un pacto con una hora de ruta vinculante porque no se fían del PSOE y que éste haga algo totalmente distinto a lo propuesto. Pero, las propuesta de Podemos y confluencias ¿son asumibles por el PSOE?

O se entrará, de nuevo, en la dinámica de ocurrencias como: ¿hacer un decreto ley o simplemente anunciarlo? ¿Vociferar medidas sin tomarlas al final? ¿Pretendidas acciones para arreglar algo o fastidiarlo aún más? ¿Críticas ideológicas en lugar de análisis con un mínimo nivel cultural?

En todos los supuestos que se barajan se necesita un mínimo de tres partidos, de los cuatro mayoritarios en el Congreso de Diputados. No existen demasiadas alternativas para evitar unas nuevas elecciones el 26 de junio, que no modificaría sustancialmente el panorama político.

Los Peter Pan de la nueva política

Para Podemos sólo puede existir un gobierno de progreso si ellos lo integran, por lo que exigen coalición al PSOE, que arrastre al conjunto de independentistas e izquierdistas para alcanzar una mayoría. Pocas horas antes de debate de investidura, Pedro Sánchez lanzó una nueva oferta a la izquierda populista.

Podemos, el populismo que, desde el primer momento, se asoció al chavismo, al régimen de los ayatolás iraníes o a la Syriza griega, trata de desligarse, ahora, de sus fracasos, apoyado en el entramado mediático de Jaume Roures y de otras cadenas sectarias, que eluden hablar del recorte griego del 30% de las pensiones.

Pablo Iglesias, el profesor universitario que va de sembrado y se dedica a chupar cámara, quiere un “Ejecutivo de progreso”, aliado al PSOE, y con él de “vicepresidente leal” para controlar el CNI, las fuerzas de seguridad, los jueces y fiscales y medios de comunicación,. Se muestra convencido de que él conseguiría el apoyo de PNV, DiL y ERC, que “no querrían que gobernara el PP”.

Pablo Iglesias, destacado Peter Pan de Podemos

Al Peter Pan de la política española, gente que lo conoce, como Enrique Riobóo, director de la televisión local madrileña, Canal 33, asegura que “es la peor casta” y que “los iraníes pagaban a Pablo Iglesias en sobres con billetes de 500 euros”. Aún así, desprecia a los otros partidos.

Al tratar de la crisis, habla de “rescate pedido” y “reconocido por la prensa internacional” a pesar del “régimen de censura español”, del mileurismo que masacra a los trabajadores, de ley mordaza, de trincar y de hacer más ricos a los ricos.

El entorno podemita que ya ha tocado poder acumula demasiadas trapacerías. En Madrid, Manuela Carmena generó la patochada de su Cabalgata de Reyes; eliminó del cementerio de Carabanchel la placa que recordaba a los ocho beatos carmelitas fusilados durante la Guerra Civil, que tuvo que reponer en su sitio. Después, el episodio de los titiriteros en el distrito de Tetuán. Un teatrillo de guiñol para un público infantil que escenificaba la violación y apuñalamiento de una monja, asesinatos, clavadas de cuchillo en el vientre de una embarazada para hacerla abortar, ahorcamiento de un juez, apología de terrorismo con la pancarta “Gora Alka ETA”. La concejala responsable del episodio, Celia Mayer, ni se planteó dimitir tras la escenificación de esos actos de violencia, y cargó todas las culpas en el Director del Carnaval.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no quedaría a la zaga aduciendo que “Una torpeza no es un delito. La sátira no es un delito”. Pedía la libertad de estos enaltecedores del terrorismo y, en un twiter, los llamaba chicos “que tendrán que lidiar con la maquinaria mediática sin escrúpulos de una derecha vengativa que no soporta la disidencia y aún menos perder elecciones, y que sigue recurriendo machaconamente al “todo es ETA”. Calificaba la representación de “satírica y carnavalesca” que “como máximo ha sido un error de programación”. Concluía con estas palabras: “En una democracia sana, en un estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste”. Sin embargo, a los huelguistas de los transportes urbanos de Barcelona, los trató de desprestigiar y silenciar publicando sus tablas salariales a fin de enfrentarlos a los miles de parados que deambulan por la ciudad condal.

Parte de la plana mayor de Podemos, encabezada por Pablo Iglesias

El entorno podemita para Pablo Iglesias es “Gente normal haciendo política”. Lo mismo la concejala que estafa a cinco mil inmigrantes, que el diputado de Castilla y León condenado por abusar de una niña de cinco años. O sus socios de Compromís obligando a retirar los símbolos cristianos del cementerio de Valencia. Y es que los radicales antisistema son la contradicción e irresponsabilidad en persona. Y pretenden que ante sus desmanes sólo se escuche un ¡silencio, se rueda!

Otro izquierdista, como Alberto Garzón, promete hacer maravillas con el dinero público y crear un millón de empleos públicos en servicios sociales. Es decir, acumular empleados para cumplir con la ley de los rendimientos marginales decrecientes; es decir, a cada uno que se ponga de más, el rendimiento medio y el total decrecerá, consiguiendo más ineficiencia y menor eficacia. Otras cosa es saber gestionar, y no acumular gente por mucho carné político que tenga.

Algún comentarista sostiene que al PP y a Podemos les favorecería nuevas elecciones y hacen pinza para impedir la formación de un nuevo gobierno. Dicen que Podemos no ha venido para acabar con el bipartidismo sino a integrarse en él. Para contrarrestar esa pinza el PSOE se dispara. Pedro Sánchez se quita el traje y la corbata para reunirse con Pablo Iglesias. Miquel Iceta, del PSC, se desmarcaba del Comité Federal y animaba a Sánchez a pactar con Podemos, mientras Javier Lambán insiste en que “El PSOE debe ser creíble como garante de la unidad de España”.

Luis del Pino, el director de Sin Complejos, aseguraba que Pedro Sánchez queda libre “para cerrar un acuerdo con Podemos” y que “Lo único cierto es que Sánchez ya tiene los votos para un Gobierno con Podemos”. Unas horas antes de la primera sesión de investidura, Pedro Sánchez suplica “in extremis” a Podemos y a IU un pacto de Izquierdas.

Duele pensar que los partidos miren más por su propias siglas e intereses que por los de la nación. Prometen reformas para ganar el poder y la consecuencia es más gasto público y una mayor deuda pública que tendrán que devolver las generaciones futuras! O sea, otra vez, aquello del que venga detrás que arree.

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